Publicidad
 

REFORMAS

|
17/03/2026

Cambio en ANSES: renunció el titular Fernando Bearzi y lo reemplaza Guillermo Arancibia

La intención de las autoridades es “digitalizar el organismo” apuntando a agilizar las gestiones.

En un movimiento sorpresivo dentro del Ministerio de Capital Humano, se ha producido un cambio significativo en la dirección de la Administración Nacional de la Seguridad Social (ANSES). Fernando Bearzi ha presentado su renuncia, la cual fue aceptada por la ministra Sandra Pettovello. La decisión se da en el contexto de una serie de reformas enfocadas en la digitalización y optimización del sistema de seguridad social en el país.

Lee también: Prestación por Desempleo de ANSES: quiénes pueden acceder y cómo tramitarla

Fernando Bearzi, quien hasta este momento se desempeñaba como el titular de ANSES, ha decidido dar un paso al lado, facilitando el ingreso de Guillermo Arancibia como su sucesor. Este organismo, esencial en la administración de las prestaciones y servicios de seguridad social de Argentina, está ahora en camino de experimentar un proceso de modernización que busca, principalmente, la digitalización de sus operaciones. "Los trámites van a hacerse más accesibles para la gente", destaca Pettovello, promesa que apunta a mejorar la relación entre el ciudadano y el Gobierno a través de procesos más ágiles y eficaces.

Además de este cambio en la dirección de ANSES, el Ministerio de Capital Humano ha comenzado a implementar un plan para eliminar de manera progresiva unos 900,000 planes sociales existentes. Estos planes representan un gasto mensual significativo para el Estado, y sus beneficiarios han sido notificados del cambio inminente hacia un sistema de formación laboral más eficiente. La ministra Pettovello ha explicado que el objetivo principal es sustituir el esquema actual por un sistema de vouchers que faciliten la capacitación laboral.

Estos vouchers, que comenzarán a entregarse a partir del próximo mes, permitirán a los beneficiarios elegir entre diversos cursos ofrecidos por una red de centros de capacitación distribuidos por toda la geografía nacional. Esta reforma pretende no sólo dar herramientas para la formación de los beneficiarios, sino insertar a estos en el mercado laboral de una manera efectiva, dejando atrás un modelo asistencialista percibido como insostenible por la presente administración.

Esta reforma marca un antes y un después en la política de asistencia social del país, rediseñando a fondo un sistema que fue objeto de críticas por parte del actual Gobierno desde sus comienzos, el cual ha optado por eliminar el papel de las organizaciones sociales en la distribución de planes y avanzar hacia un modelo de autodeterminación por parte de los beneficiarios.