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PERDIERON MÁS DE 2% EN 2025

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13/02/2026

Los salarios formales cayeron ante la inflación en diciembre

La baja anual se explicó íntegramente por la merma del último cuatrimestre del año.

En el análisis económico del año 2025, se ha registrado un escenario preocupante para los salarios formales tanto en sectores públicos como privados. Esta situación se desprende del reciente informe proporcionado por el Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC), el cual subraya una marcada caída del poder adquisitivo en el cierre del año fiscal.

Durante diciembre, los salarios formales mostraron un aumento del 2%, una cifra que no logró estar a la altura de la inflación, la cual alcanzó el 2,8% en el mismo periodo. De este modo, tanto el sector público como el privado han experimentado ajustes significativos y una consiguiente pérdida de capacidad de consumo.

Es fundamental destacar cómo el último cuatrimestre del año se erigió como el principal responsable de esta debacle en los salarios, particularmente subrayada en el sector público, donde los ingresos mensuales sólo ascendieron un insuficiente 1%. Dicho incremento resultó en una pérdida del 1,8% en términos reales, realzando una interanual negativa. Los trabajadores privados afrontaron una caída menos abrupta, con salarios incrementando en promedio un 2,5%, traduciéndose aún en una disminución real del poder de compra de un 0,3%. De acuerdo con Gabriel Caamaño, economista de renombre, los niveles salariales retornaron a valores similares a los observados durante septiembre y octubre de 2024.

En una visión más amplia, los salarios formales en su totalidad culminaron 2025 con una diseminación general de sus cifras, enfrentando un deterioro del 2,1% en real, aun cuando los ajustes nominales marcaron un 28,8% en alza frente a la inflación del 31,5%. Esta caída anual principalmente se centró en el período de cierre del año, cuando la inflación subyacente cobró impulso.

Según el sociólogo Daniel Schteingart, los salarios actuales reflejan una actualización basada en la inflación del pasado, que en gran medida es menor comparada con los precios al consumo en tiempo presente. Como resultado, persiste una variación negativa en los salarios reales, con un alcance más tangible durante el tercer y cuarto trimestre anual. Esta tendencia, destaca Schteingart, puede esperarse opuesta en momentos cuando la dinámica inflacionaria tienda a desacelerarse.

Analizando en retrospectiva, el año previo a 2025 mostró un breve respiro para los asalariados, dado que en 2024 se registró un aumento del poder adquisitivo. Sin embargo, este fenómeno se eclipsa rápidamente al comparar cómo el desembarco de Milei en el Ejecutivo en 2023 corrió de la mano con un incremento inflacionario del 25%, decrementando la confianza económica. Reflejando un panorama más amplio, al relacionar el escenario económico desde noviembre del 2023, la caída del poder adquisitivo se eleva dramáticamente al 7,1% en términos reales.