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11/02/2026

Quería atajar en un torneo en Chile, pero no tenía el permiso de su papá: la Justicia le abrió la puerta para cumplir su sueño

El arquero de un equipo local fue autorizado por el fuero de Familia de Roca a viajar a la Chiloécup 2026. No tiene vínculo con su padre biológico y necesitaba una autorización que nunca llegó.
La justicia autorizó al menor a viajar ante la ausencia del padre biológico que está ausente y debía firmar. Foto: redes
La justicia autorizó al menor a viajar ante la ausencia del padre biológico que está ausente y debía firmar. Foto: redes

Atajar en un torneo internacional era el objetivo que se había propuesto para este año. El niño entrena, juega de arquero en su equipo y tenía la chance de viajar a Chile para disputar la Chiloécup 2026 como titular. El problema no estaba en la cancha: no tiene relación con su padre biológico y, para salir del país, necesitaba una autorización que no pudo conseguir.

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Con ese escenario, decidió recurrir a la Justicia. En una audiencia ante el fuero de Familia de Roca, el adolescente contó por qué ese viaje era importante para él: no solo por lo deportivo, sino como una experiencia que lo entusiasma, lo motiva y lo hace crecer. Dijo que no tiene recuerdos de su padre, que no conoce su domicilio y que ni siquiera sabría reconocerlo en la calle.

La madre había intentado notificar al hombre para obtener el permiso, pero no hubo respuesta. Frente a esa ausencia, la jueza resolvió priorizar el interés superior del niño y sostuvo que el desinterés de un progenitor no puede convertirse en un obstáculo para que un hijo acceda a experiencias deportivas, culturales y recreativas.

En su fallo, valoró especialmente que el pedido haya sido impulsado por el propio adolescente y la forma en que pudo explicar lo que ese viaje significa para él. “Se mostró entusiasmado ante la posibilidad de ser arquero titular y fue genuino al hablar sobre el desconocimiento de la vida de su progenitor”, señaló la resolución.

La autorización judicial le permite viajar junto a su delegación y adultos responsables. Para el chico, la decisión es mucho más que un trámite: es la posibilidad de cruzar una frontera para cumplir un sueño, con la camiseta puesta y los guantes listos, sin que una ausencia del pasado le cierre una puerta en el presente.

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