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16/07/2025

Negó su paternidad durante años, la justicia intervino y una prueba de ADN cambió todo

Un juzgado de Roca confirmó la paternidad de un niño que no había sido reconocido por su progenitor. El hombre negó el vínculo incluso después de una mediación judicial. La prueba genética fue clave en el fallo.
El fallo fue resuelto por el Juzgado de Familia de Roca. Foto: (Tania Domenicucci)
El fallo fue resuelto por el Juzgado de Familia de Roca. Foto: (Tania Domenicucci)

Un juzgado de Familia de Roca dio lugar a una acción de filiación presentada por una mujer contra el padre biológico de su hijo, quien en todo momento negó el vínculo . El fallo se apoyó en los resultados de una prueba de ADN, que arrojó una compatibilidad superior al 99,99 %.

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El caso se remonta a varios años atrás, cuando la pareja se conoció en un restaurante de la ciudad. Fueron amigos, luego novios, y convivieron durante un corto período. Al momento de la separación, la mujer ya estaba embarazada. Le comunicó la noticia al hombre, pero él se negó a reconocer al niño.

En los primeros años de vida del menor, el hombre lo visitó de manera esporádica. Sin embargo, tras formar una nueva familia, cortó todo tipo de contacto. Luego de una instancia de mediación judicial, accedió a brindar ayuda económica, aunque rechazó de forma expresa el reconocimiento voluntario.

Cuando la madre decidió iniciar la demanda, el hombre negó los hechos y alegó que recién había sabido de la posibilidad de ser el padre por comentarios de terceros. Aun así, la prueba genética resultó determinante para probar el vínculo filial.

La jueza interviniente remarcó que la identidad es un derecho humano fundamental, amparado por normas nacionales e internacionales. Sostuvo que el interés superior del niño debe primar por sobre cualquier interés individual y que la determinación del vínculo no puede ser obstruida.

Además, la magistrada ordenó la inscripción del nuevo estado filiatorio en el Registro Civil: el niño lleva ahora el apellido paterno, y por su propia voluntad, conserva también el de su madre.

La resolución judicial también impuso al demandado el pago de los gastos del juicio. La jueza consideró “reprochable” su conducta, al haber ignorado el resultado del ADN y prolongado innecesariamente el trámite. También destacó que la madre asumió sola todas las tareas de crianza, sin la participación del progenitor.

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