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10/02/2026

Riesgo de carpocapsa en la fruta: por qué un hallazgo puede frenar envíos a Brasil

La advertencia cobra especial relevancia en plena cosecha, ya que la detección del insecto en la fruta puede impedir el ingreso de partidas a mercados con exigencias fitosanitarias estrictas, como Brasil.
El INTA alertó que, en la actual temporada frutícola, se espera una mayor presencia de carpocapsa. Foto: archivo
El INTA alertó que, en la actual temporada frutícola, se espera una mayor presencia de carpocapsa. Foto: archivo

En plena temporada de cosecha, el INTA advirtió por un aumento de la presencia de carpocapsa en los montes. La detección del insecto en partidas destinadas a exportación puede derivar en rechazos en frontera en mercados con exigencias fitosanitarias estrictas, como el brasileño.

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El INTA alertó que, en la temporada frutícola 2025/26, se espera una mayor presencia de carpocapsa en las próximas semanas, un escenario que incrementa el riesgo de ataque del insecto sobre la fruta en plena etapa de cosecha. La proyección se basa en el desarrollo acumulado de la plaga registrado hasta el 9 de febrero y pone el foco no solo en el manejo en los montes, sino también en las consecuencias comerciales que puede tener la detección del insecto en partidas destinadas a exportación.
De acuerdo con el boletín fitosanitario del organismo, entre el 80% y el 90% de las larvas de segunda generación continuaron su desarrollo, lo que se traduce en una mayor presión de adultos durante febrero y la primera quincena de marzo. Desde el INTA explicaron que este escenario no implica un daño inevitable, pero sí un aumento del riesgo que requiere reforzar el monitoreo en los montes en un momento clave del calendario productivo.
La advertencia adquiere mayor relevancia por el impacto que puede tener en la comercialización de la fruta. Brasil exige fruta libre de carpocapsa y, ante su detección en controles fronterizos, puede rechazar partidas, ordenar su devolución o impedir el ingreso de cargamentos. En antecedentes recientes, este tipo de hallazgos derivó en restricciones temporales para la exportación de peras y manzanas argentinas, con efectos directos sobre la cadena productiva regional.
Desde el sector remarcan que la presencia de la plaga no solo compromete la calidad del fruto, sino que pone en juego el acceso a mercados externos que demandan certificaciones y controles sanitarios estrictos.
El informe del INTA recomienda no dejar fruta en planta luego de la cosecha y realizar las aplicaciones fitosanitarias correspondientes cuando las capturas en trampas lo indiquen, respetando los tiempos de carencia para no comprometer la calidad comercial de la fruta ni su destino en mercados externos.
Otro de los puntos señalados es la posible migración de adultos desde montes vecinos y el rol que puede tener la logística de cosecha en la dispersión de la plaga. El movimiento de bins desde zonas con mayor infestación hacia otras con menor presencia del insecto es uno de los factores a tener en cuenta en esta etapa, ya que puede favorecer la expansión del problema.
Desde el organismo remarcaron que la carpocapsa requiere un manejo integrado, con monitoreos permanentes y decisiones ajustadas a la situación de cada monte. En plena temporada, el refuerzo de controles apunta no solo a reducir el daño en la fruta, sino también a proteger los destinos comerciales de la producción regional.

 

 

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