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DOLOR TOTAL

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30/07/2025

El desgarrador gesto de Pampita tras la trágica muerte de la nieta de Cris Morena

Teniendo una fuerte historia de fondo, la modelo se mostró muy afectada por el fallecimiento de Mila Yankelevich.

La noticia fue tan inesperada como devastadora. La muerte de Mila Yankelevich, la hija de Tomás Yankelevich y nieta de Cris Morena, generó una enorme conmoción tanto en el ambiente artístico como en las redes sociales.

La nena, de apenas 7 años, falleció en Miami tras un accidente náutico, y el dolor por su partida atravesó a miles de personas que, sin conocerla, sintieron la necesidad de acompañar a su familia con mensajes llenos de amor y respeto.

Entre las tantas reacciones que surgieron en las últimas horas, hubo una en particular que conmovió profundamente. Fue la de Pampita, quien eligió expresarse con un gesto breve pero lleno de simbolismo. La modelo publicó en sus redes un emoji de corazón partido. Nada más. Nada menos. Una imagen que lo dice todo.

Si bien muchos famosos salieron a pronunciarse por esta tragedia, más aún sabiendo que la conmoción para todos fue general y no se está hablando de otra cosa, en el caso de Pampita todo esto tiene un tinte especial. 

 

Detrás de esa simple figura, hay una historia que todos recuerdan. En 2012, Pampita vivió la pérdida más dolorosa que puede atravesar una madre: la muerte de su hija Blanca, que tenía 6 años y falleció en Chile tras una neumonía hemorrágica. La tragedia que atraviesa hoy la familia Yankelevich inevitablemente remueve aquel dolor. Y por eso, su silencio también fue una forma de hablar.

Quien también se sumó a este abrazo colectivo fue Benjamín Vicuña. Minutos después de que se conociera la triste noticia, el actor compartió un mensaje muy sentido en sus historias de Instagram. “En una fría mañana donde el dolor de una familia es el dolor de un pueblo, de una comunidad absorta frente a la tragedia, nos hacemos preguntas que jamás tendrán respuesta”, escribió.

Con el corazón visiblemente conmovido, agregó: “Somos esa familia, somos la naturaleza que estalla, que erupciona y cambia. Que se abraza. Mi corazón está con ustedes, familia Yankelevich”.

La tristeza es inmensa, y no hay palabras que puedan reparar semejante pérdida. Pero en medio del duelo, estos gestos —pequeños, genuinos, humanos— se convierten en una caricia, en un acto de amor que ayuda, al menos un poco, a transitar lo imposible.