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08/04/2022

Justicia por Valentina: su familia pidió atención médica tres veces y falleció por una peritonitis

Justicia por Valentina: su familia pidió atención médica tres veces y falleció por una peritonitis
Justicia por Valentina: su familia pidió atención médica tres veces y falleció por una peritonitis

Valentina Dosantos Baleri tenía 11 años y era hija de Tatiana Baleri, quien hoy pide justicia por su pequeña y “para que no le pase a nadie más, los médicos tienen que dejar de trabajar”, sentenció en dialogo con ANR.

Todo comenzó el lunes 21 y tuvo su triste desenlace el jueves 24 en el Policlínico de Neuquén. En esas 72 horas, Valentina pasó por varios médicos y nunca nadie dio con el diagnóstico acertado. Una cadena de negligencias y malas decisiones que arruinaron una familia.

La pequeña fue tres días seguidos al médico por dolores en la zona abdominal que eran cada vez más intensos. El miércoles ingresó al quirófano de urgencia y luego de la operación todo fue de mal en peor. En esos días nadie se dio cuenta que tenía una infección que ponía en riesgo su vida.

Valentina falleció de peritonitis, según señala el informe final de la fiscalía. Hoy la mamá encabeza una lucha pidiendo justicia por su hija. En la causa ya interviene la justicia y hoy están a la espera del informe forense que realiza la junta médica.

El relato de las 72 horas trágicas para Valentina

Mala Praxis: Valentina falleció por peritonitis pero los médicos nunca se dieron cuenta

El pasado lunes 21 de marzo Valentina empezó con fuertes dolores y asistió junto a su mamá a la guardia de la clínica San Lucas. Allí le indicaron que podían ser cólicos menstruales.

Pero los dolores continuaron y se intensificaron al otro día y por ello a la noche se dirigieron al Policlínico Neuquén. “Una doctora que la atendió dijo que estaba inflamada (hace 3 días que no iba de cuerpo), le hicieron una radiografía y le inyectaron un diclofenac por vía intravenosa” relata Tatiana. Lo que se veía en las imágenes era materia fecal, por ello le indicaron que se realice un enema y tomar laxante. Cerca de las 4 de la mañana regresaron a la casa de la abuela y ahí se quedò la niña ya que la madre tenía que ir a trabajar.

Ya el miércoles todo empeoró. Alrededor de las 17, la mamá ve que su hija no aguantaba más del dolor y luego de bañarse nota que ya tenía piel amarilla y los labios morados, por lo que urgentemente la lleva al centro pediátrico La Natividad. A pesar de la desesperación y la gravedad del asunto, tuvieron que esperar dos horas para que la atiendan. Es ese momento en el que Valentina entra en un estado de shock, “no podía caminar, se mareaba, se quejaba, empezó con vómitos y tenía las pupilas dilatadas” contó la madre.

Ya a esta altura, los médicos deciden internarla en el Policlínico Neuquén y empezar a realizarle una serie de estudios. Entre ellos, le hicieron una ecografía, exámenes de orina y sangre y una tomografía para descartar algo neurológico. Para este último tuvieron que dormirla e intubarla porque no respiraba por sus propios medios en esas condiciones.

Luego de todo esto, Valentina entró en un shock séptico (una afección grave que se produce cuando una infección en todo el cuerpo lleva a que se presente presión arterial baja peligrosa), la situación ya era “hipercrítica”. Inmediatamente buscaron estabilizarla y la ingresaron al quirófano. Allí la operaron a las 2:20 de la madrugada, procedimiento que demandó varias horas, en la que le abrieron el abdomen y limpiaron la infección.

Posteriormente, la dejaron en terapia intensiva y permaneció allí 13 horas, con una fiebre que nunca pudieron bajarle. Finalmente, en medio de la angustia y desesperación de todo lo sucedido, a las 17:50 (ya del jueves) entró en paro y falleció, según indica la autopsia.

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