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06/08/2026

"Los alimentos siempre se van a necesitar": la pasión intacta de un ingeniero agrónomo

El presidente del Consejo Profesional de Ingeniería Agronómica (CPIA) de Río Negro habla de sus 52 años de profesión y de una convicción que nunca cambió: el mundo siempre va a necesitar producir alimentos.
Toranzo lleva 52 años vinculado a la producción agropecuaria y hoy preside el CPIA de Río Negro. Foto: CPIA
Toranzo lleva 52 años vinculado a la producción agropecuaria y hoy preside el CPIA de Río Negro. Foto: CPIA

Por Candela Rossi Bustafán

"Si un chico me dice que quiere estudiar Agronomía, le digo que sí, por supuesto". Después de 52 años de profesión, Jorge Toranzo no duda. El presidente del Consejo Profesional de Ingeniería Agronómica (CPIA) de Río Negro asegura que volvería a elegir el mismo camino y sostiene que la profesión seguirá siendo necesaria porque el mundo nunca dejará de producir alimentos.

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En una entrevista con ANR, realizada con motivo del día de la Enseñanza Agropecuaria, que se conmemora cada 6 de agosto, Toranzo reflexionó sobre la profesión, sus desafíos y el futuro de la producción. En la misma fecha también celebran su día los ingenieros agrónomos, médicos veterinarios y otros profesionales vinculados a las ciencias agropecuarias, en recuerdo del inicio de las clases del Instituto Agronómico Veterinario de Santa Catalina.

Actualmente, Toranzo preside el Consejo Profesional de Ingeniería Agronómica (CPIA) de Río Negro, entidad creada en 1973 que reúne a más de 650 profesionales matriculados. A lo largo de su trayectoria fue docente e investigador universitario, extensionista y director del Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria (INTA) Alto Valle, además de desempeñarse en empresas frutícolas y en la función pública. Desde el CPIA impulsa la defensa de las incumbencias profesionales, la capacitación permanente y el trabajo conjunto con universidades, el INTA, el Senasa y otros organismos ligados a la producción agropecuaria. 

Para Toranzo, una de las mayores virtudes de la Agronomía es la amplitud de conocimientos que brinda. Explicó que la carrera reúne disciplinas como biología, genética, química, física, fisiología vegetal y animal, suelos y estadística, una formación que permite comprender de manera integral los procesos que intervienen en la producción. Esa posibilidad de seguir aprendiendo es, según dijo, una de las razones por las que la profesión continúa despertándole el mismo interés que cuando empezó. "Entender algo te da curiosidad por entender más", resumió al explicar por qué sigue recomendando la carrera a quienes hoy están pensando qué estudiar.

Ese conocimiento, explicó, encuentra sentido cuando se aplica a resolver problemas concretos. El trabajo del ingeniero agrónomo abarca desde el manejo del agua y los suelos hasta la sanidad de los cultivos, la nutrición vegetal y la incorporación de nuevas tecnologías. "Nuestra tarea es lograr la mayor eficiencia productiva utilizando la menor cantidad posible de recursos", señaló al definir cuál considera que sigue siendo el principal aporte de la profesión.

Una oportunidad para el futuro

Pero lograr esa eficiencia implica enfrentar una realidad mucho más compleja que la de hace algunas décadas. Al analizar la situación del Alto Valle, Toranzo sostuvo que la producción no puede explicarse por un solo factor. Mencionó las dificultades económicas, la fragmentación de las chacras entre distintas generaciones, el crecimiento de las ciudades sobre tierras productivas y los cambios que atraviesa la actividad. En ese contexto definió a la producción primaria como "un negocio de resta", porque, según explicó, el productor recibe el valor que queda después de descontar los costos y márgenes de cada uno de los eslabones de la cadena comercial.

orge Toranzo, presidente del Consejo Profesional de Ingeniería Agronómica (CPIA) de Río Negro. Foto: archivo
Toranzo, presidente del Consejo de Ingeniería Agronómica (CPIA). Foto: archivo

 

Sin embargo, considera que ese escenario también presenta oportunidades. Una de ellas, explicó, está vinculada al crecimiento de Vaca Muerta y de las ciudades que la rodean. "Si toda esta zona empieza a crecer, va a necesitar una gran cantidad de alimentos", afirmó. A su entender, ese crecimiento puede abrir nuevas posibilidades para pequeños productores y emprendimientos capaces de abastecer esa demanda con frutas y hortalizas producidas en la región.

Para Toranzo, esa necesidad de producir alimentos también explica por qué sigue recomendando la carrera a quienes hoy están pensando qué estudiar. Reconoce que la Agronomía probablemente no sea una profesión para hacerse millonario, pero está convencido de que seguirá siendo imprescindible. "El mundo va a necesitar mucho alimento y nosotros estamos para aportar conocimiento, trabajo y dedicación para producirlo", aseguró, antes de volver sobre la idea que atravesó toda la entrevista: "Los alimentos siempre se van a necesitar".

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