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01/08/2026

Qué efecto tienen las lluvias sobre los frutales: las recomendaciones del INTA

Los montes todavía permanecen en reposo invernal, pero la humedad exige proteger los cortes de poda y prepararse para los tratamientos preventivos que comenzarán con la brotación.
Las lluvias no afectan por ahora a los frutales, pero la humedad exige proteger los cortes de poda.
Foto: Archivo.
Las lluvias no afectan por ahora a los frutales, pero la humedad exige proteger los cortes de poda. Foto: Archivo.

Las lluvias de las últimas semanas despertaron inquietud entre productores del Alto Valle. Sin embargo, los frutales de pepita y carozo todavía atraviesan el reposo invernal, por lo que las precipitaciones no representan, por ahora, un problema sanitario para los montes.

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Así lo explicó la ingeniera agrónoma Karina Zon, del área de Extensión Rural del Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria (INTA), quien señaló que las plantas permanecen sin hojas y aún no iniciaron la brotación.

"En este momento todas las plantas frutales están sin hojas. Todavía no comenzó la brotación, así que las lluvias no influirían tanto en lo que son enfermedades en los frutales de pepita y carozo", explicó.

Aunque las lluvias no representan un riesgo para los frutales en esta etapa, sí obligan a prestar atención a los cortes de poda.

Las heridas grandes tardan más en cicatrizar y dejan expuesta la madera. Si durante esos días se mantienen la humedad y las lluvias, aumenta el riesgo de ingreso de hongos causantes de enfermedades de la madera.

Zon explicó que esos hongos pueden avanzar por el interior de la planta. Si afectan una rama lateral, todavía puede retirarse la parte dañada, pero cuando llegan al eje principal del árbol las consecuencias son mucho más graves y, en algunos casos, pueden provocar la muerte de la planta.

Por eso recomendó proteger los cortes con pintura de base acuosa, preferentemente para exteriores porque ofrece mayor duración. También aclaró que no deben utilizarse pinturas sintéticas, ya que pueden resultar tóxicas para los tejidos vegetales.

Es un trabajo que demanda tiempo y representa un costo adicional, porque una vez terminada la poda hay que volver a recorrer la chacra para pintar los cortes. Aun así, sostuvo que es una inversión necesaria, sobre todo en establecimientos donde ya hubo antecedentes de enfermedades de la madera.

La situación cambiará en los primeros días de agosto, cuando los frutales de carozo entren en la etapa de yema hinchada, previa a la brotación.

En ese momento comenzarán las aplicaciones preventivas con productos cúpricos para reducir el riesgo de enfermedades como el torque, favorecidas por la humedad y las bajas temperaturas.

"Todavía no brotó, pero la yema empieza a engrosarse. Ahí es donde se hace esta aplicación con productos cúpricos", indicó.

Más adelante llegará el turno de los frutales de pepita, como perales y manzanos. En esos montes, la humedad también puede favorecer la aparición de sarna, por lo que las aplicaciones deberán realizarse cuando el estado fenológico de las plantas lo indique.

No esperar a que aparezca la enfermedad

La ingeniera agrónoma recomendó que los productores tengan preparados los productos y los equipos antes del inicio de la brotación y remarcó que los tratamientos preventivos deben realizarse cuando corresponde, no cuando la enfermedad ya apareció.

Explicó que, si se espera a que aparezcan los primeros síntomas, el manejo se vuelve más complejo. Con hojas y frutos en la planta, las aplicaciones son más difíciles, algunos productos ya no pueden utilizarse y también deben respetarse los tiempos de carencia.

"Es fundamental hacer estas aplicaciones preventivas. Muchas veces, como la planta todavía no tiene hojas, se piensa que no son necesarias y se espera a que aparezca el problema. Después es mucho más complejo", sostuvo laa agrónoma.

Agregó que, mientras los árboles permanecen sin hojas, todavía pueden utilizarse productos minerales, aceites o polisulfuro de calcio. En esa etapa, las aplicaciones logran una mejor cobertura de la planta y no existe riesgo de dejar residuos sobre los frutos.

Las recomendaciones cambian según la zona

Zon explicó que el INTA trabaja con estaciones meteorológicas y sistemas de monitoreo distribuidos en distintos puntos de la región. Esa información permite emitir alertas sanitarias para cada zona, ya que las condiciones no son iguales en todo el Alto Valle y una lluvia registrada en una localidad puede no repetirse en otra.

Por eso, las recomendaciones no se basan únicamente en el calendario. También se tienen en cuenta las horas de humedad, las precipitaciones registradas, la temperatura y el estado fenológico de los frutales para definir el momento adecuado de cada tratamiento.

El INTA cuenta con vías de comunicación en todas sus sedes para ayudar a productores. Foto: INTA
El INTA cuenta con vías de comunicación en todas sus sedes para ayudar a productores. Foto: INTA

 

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