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14/07/2026

Buscan habilitar la venta de carne de jabalí y guanaco en carnicerías de Río Negro

El gobierno provincial enviará un proyecto para actualizar la Ley de Carnes y permitir el ingreso de estas especies al circuito comercial. La medida apunta a garantizar controles sanitarios, reducir costos al consumidor y enfrentar la superpoblación animal en los campos.
Se espera que la medida no sólo amplíe la oferta de proteína animal, sino que también contribuya a un manejo más eficiente del control poblacional de esta especie. (Foto: web)
Se espera que la medida no sólo amplíe la oferta de proteína animal, sino que también contribuya a un manejo más eficiente del control poblacional de esta especie. (Foto: web)

El gobierno de Río Negro se encuentra delineando un proyecto para actualizar la normativa provincial de carnes, con el objetivo de habilitar la comercialización formal de proteínas alternativas, específicamente el jabalí y el guanaco.

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La iniciativa, que busca dotar de un marco legal a la venta de estos productos en las carnicerías, será presentada en la Legislatura provincial a mediados del mes de agosto.

En una reciente entrevista, el ministro de Desarrollo Económico y Productivo, Carlos Banacloy, brindó los lineamientos generales del proyecto y explicó que el propósito central es formalizar la cadena de comercialización. Esto implicará que la faena de estas especies deba realizarse exclusivamente en establecimientos habilitados, tal como rige actualmente para el resto de las proteínas animales de consumo masivo.

Uno de los principales argumentos para impulsar esta legislación radica en la seguridad alimentaria. Banacloy advirtió sobre los riesgos del esquema actual, donde la caza deportiva está permitida pero carece de un canal comercial regulado.

Actualmente, el producto de la caza suele consumirse en el ámbito familiar o distribuirse de manera informal sin los testeos correspondientesEsta falta de supervisión representa un riesgo sanitario, especialmente por enfermedades como la triquinosis, que puede llegar a los hogares a través de embutidos sin analizar.

Según explicó Banacloy, la formalización obligará a que la carne atraviese todos los procesos de control bromatológico en plantas habilitadasDe esta manera, el producto llegará a las carnicerías con los sellos y certificaciones veterinarias que garantizan su aptitud para el consumo humano.

El impacto de la superpoblación

El ministro fundamentó que la incorporación de estas carnes al circuito formal también responde a la necesidad de controlar la proliferación de ambas especies, ante la drástica caída de la actividad cinegética. Según detalló, hace treinta años la provincia emitía unos 5.000 permisos de caza, mientras que en la actualidad la cifra no alcanza los 700.

Este desbalance genera complicaciones para el sector productivo. En el caso del jabalí, Banacloy advirtió que la especie representa una amenaza directa para el desarrollo de la agricultura extensiva y los nuevos proyectos de inversión bajo riego que la provincia busca expandir.

Respecto al guanaco, el funcionario precisó que la problemática atraviesa a toda la región patagónica y que el gobierno nacional autorizó a cada provincia a establecer su propio plan de manejo. Explicó que el aumento descontrolado de las poblaciones provoca que miles de animales mueran de sed o hambre al no encontrar alimento o quedar limitados en su migración por los alambrados de los campos.

Características de la carne y precio estimado

Al evaluar las cualidades nutricionales, Banacloy destacó que se trata de carnes salvajes, con características distintas a las tradicionales. Al ser animales que viven en libertad y se alimentan de pasturas naturales o semillas, su carne es más noble y presenta un índice de grasa significativamente menor en comparación con los animales criados en sistemas de encierro intensivo.

En cuanto al valor comercial, se proyecta que estas carnes lleguen al mostrador con precios más accesibles que la carne bovina o porcina convencional. Esta reducción se explica porque la producción salvaje no requiere los altos costos fijos que enfrentan las granjas y feedlots, como el gasto constante en alimento balanceado, infraestructura y consumo de energía eléctrica. Además de la venta al corte, el proyecto oficial abre la puerta al desarrollo de la charcutería, una industria de valor agregado que se encuentra en pleno crecimiento.

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