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25/04/2026

El fotógrafo que revive los mitos urbanos en Roca

Javier Galli aborda la relación entre territorio, creencias populares y espacios productivos del Alto Valle.
Javier Galli registra los lugares donde circulan estas leyendas urbanas. Foto Javier Galli
Javier Galli registra los lugares donde circulan estas leyendas urbanas. Foto Javier Galli

En Roca los mitos urbanos se resisten a desaparecer y el fotógrafo Javier Galli rastrea estas historias del pasado, que siguen vigentes. Una de ellas es el viborón, una figura que, según versiones aún vigentes, sería capaz de atraer fortuna a quien la mantuviera bajo su resguardo.

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“Estas historias siguen circulando, no como algo central, sino en un segundo plano cuando hablás en el trabajo o con gente que conoce estos espacios donde podría habitar. Generalmente en zona de chacras, de galpones. Es una presencia, digamos, más insinuada que afirmada”, explicó.

Galli registra los lugares donde viven estos mitos urbanos. 

 

El fotógrafo contó que trabaja a partir de estos relatos y de los espacios donde aparecen. “Me interesa registrar los lugares de donde nacen estas versiones, los relatos y cómo circulan; estas historias son habituales y muy parecidas en distintos territorios”, señaló.

El fotógrafo sostuvo que estas historias persisten porque “es una forma de explicar cosas que no siempre tienen una respuesta, sobre todo en los contextos donde la prosperidad y el fracaso no siempre son evidentes. Por ahí viene, por lo menos, el tema del Viborón”, comentó.

La Curva de Verani. Foto Javier Galli

 

Galli indicó que este proyecto tiene relación con otros trabajos que viene realizando. “Me llama la atención esa línea entre lo documental y lo que se construye a partir de relatos, donde la imagen no confirma sino que sugiere”. 

El hombre contó que uno de los proyectos ya finalizados que incluso fueron exhibidos en el Museo de Bellas Artes de Roca, fue 'La Curva de Verani', “donde trabajé sobre una tragedia muy presente en la memoria local, pero también sobre cómo esos relatos se construyen y se transforman”.

 

El viborón de la prosperidad 

Galli contó que en distintas localidades del Alto Valle circulan relatos que vinculan la prosperidad de algunos comercios con una creencia persistente: se trata de la historia del viborón, una figura que, según versiones aún vigentes, sería capaz de atraer fortuna a quien la mantuviera bajo su resguardo.

El fotógrafo señaló que en estas versiones, el viborón debía permanecer oculto y ser alimentado regularmente. Mientras el animal estuviera protegido, el negocio prosperaba. Pero si escapaba o moría, la fortuna desaparecía con él.

Más que una historia del pasado, el mito aparece ligado a espacios reales: galpones, sótanos, acequias o estructuras donde algo podría permanecer oculto durante años sin ser visto.

Uno de los relatos más repetidos menciona una ferretería que funcionó durante décadas en el centro de una ciudad del valle. El negocio tenía fama de prosperar incluso en tiempos difíciles.

Algunos vecinos recuerdan que el edificio contaba con un sótano amplio, algo poco común en la zona, donde —según el rumor— se mantenía encerrado “algo”.

La historia volvió a circular cuando el local cerró de forma repentina a comienzos de los años noventa. Poco antes, una inundación habría afectado el subsuelo tras una crecida de las acequias cercanas. Para algunos, la explicación era simple: aquello que estaba abajo había desaparecido.

“Me interesa más esa zona de duda donde no sabés si estás frente a un documento o frente a una construcción más ambigua. Ahí es donde aparece la fuerza de este proyecto”, concluyó.

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