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FAMILIA

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18/08/2025

Gonzalo Valenzuela habló sobre el trastorno neurológico que afecta a su hijo con Juana Viale

Gonzalo Valenzuela reveló el trastorno neurológico de su hijo con Juana Viale y cómo lo acompaña

En un reciente relato emotivo, el reconocido actor Gonzalo Valenzuela ha abierto las puertas de su vida personal para compartir la experiencia que vive con su hijo, Silvestre, fruto de su relación con la actriz Juana Viale. Valenzuela se adentró en una conversación franca, revelando la convivencia de su hijo con un diagnóstico de epilepsia, un trastorno neurológico que ha impactado profundamente la cotidianidad de la familia.

Silvestre, ahora adolescente, fue diagnosticado a los 12 años, y desde entonces ha aprendido a integrar el tratamiento a su vida diaria, mostrando una notable responsabilidad frente a su condición. Este sentido del deber ha sido crucial, sobre todo en la etapa inicial, cuando Gonzalo Valenzuela desempeñó un rol siempre presente y cuasi persistente en recalcar la vital importancia de seguir el régimen medicinal.



Fue en el podcast 'Código Púrpura', un espacio promovido por la Liga Chilena Contra la Epilepsia, donde Valenzuela, quizá con algo de nervios iniciales, decidió abordar públicamente el tema por primera vez con tanto detalle. En su testimonio, no solo se destacó la importancia de poner sobre la mesa esta clase de temas, sino también se subrayó el rol de apoyo que debe ejercitarse estando al lado de quien vive estos desafíos.

El actor narró cómo Silvestre, desafiando las tensiones y tal vez buscando un escape genial, adoptó el seudónimo “Silvexia”, casi una melodiosa alteración de su nombre que encierra cariño y aceptación hacia su realidad; una mezcla de humor y autoconfianza. Pero detrás de las sonrisas con que a veces se cubren los avatares difíciles, hay una toma de conciencia y un compromiso serio. “El medicamento no se olvida”, parece ser el mantra indispensable del joven, algo que Valenzuela confiesa lo ha llegado a tranquilizar.



Un evento particularmente fuerte sucedió cuando, en un momento de adolescencia habitual, pero potencialmente peligroso, Silvestre sufrió una secuencia de crisis convulsivas tras haber ingerido alcohol. Esto fue una llamada de atención que definió un antes y un después. Al enfermante estancia en el hospital, siguió una reflexión sobre los límites inquebrantables de la condición.

Por su parte, Gonzalo Valenzuela no se limitó al apoyo retórico. Decidió dentro del seno familiar erradicar el alcohol, en un acto de solidaridad y ejemplo palpable para Silvestre. “La diversión no se mide en mililitros”, parece argumentar con sus acciones, motivando tanto a su hijo como al entorno, a vivir la vida libre de mitigadores en apariencia necesarios pero en esencia sacrificables. En una demostración de compromiso, adopta un cambio de estilo de vida que lidera Valenzuela mismo.

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