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13/08/2025

Superkiosco JC: un clásico de Roca busca nuevos dueños tras 37 años de historia

Una historia marcada por anécdotas, mudanzas y una clientela fiel. La venta del local se suma a la de otros comercios emblemáticos que en los últimos años cerraron sus puertas o cambiaron de rumbo.

En la esquina de calle Tucumán casi Santa Cruz, hay un local que, más que un kiosco, es un pedacito de la vida cotidiana de  Roca. El Superkiosco JC lleva 37 años atendiendo a vecinos, estudiantes, trabajadores y curiosos que saben que allí siempre encontrarán lo que necesitan incluso aquello que no sabían que iban a buscar.

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Sus dueños, Mónica, Sergio y Pablo Marini, decidieron poner a la venta el fondo de comercio. No se trata de un cierre inmediato, sino de un paso hacia una nueva etapa personal: la jubilación. “No es que estemos cansados - aclara Mónica- , nos encanta atender a la gente y que nos digan ‘¡ay, me salvaste!’. La mente y el corazón te van a mil, pero el cuerpo te va a uno. Hay que ser realistas y dejar a las nuevas generaciones esta posibilidad”.

Un kiosco familiar que creció al servicio de la comunidad roquense
Un kiosco familiar que creció al servicio de la comunidad roquense

El JC nació en 1988, frente a la Escuela 168. Eran otros tiempos: pocos supermercados, más comercio barrial y largas jornadas detrás del mostrador. “Compramos el kiosco siendo muy jovencitos, pusimos todo lo que teníamos, todas nuestras propiedades, porque veníamos de vivir en el sur y queríamos radicarnos en Roca”, recuerda Mónica. En 1993, la historia dio un vuelco inesperado. Un incendio provocado por pirotecnia destruyó el local. “Los vecinos no querían que nos fuéramos del barrio”, cuenta. Sin embargo, el contrato de alquiler no se renovó y hubo que buscar nuevo destino. Así, en 1994, el kiosco reabrió unas cuadras más adelante, en su actual ubicación sobre Tucumán casi Santa Cruz. Desde entonces, el lugar no solo vendió golosinas, bebidas o artículos de librería: se convirtió en un símbolo de servicio a la comunidad.

“Cada cosita que venían a buscar y no teníamos, procurábamos conseguirla. Después de 35 años logramos ser un kiosco emblemático, un lugar que te salva en situaciones complejas”, relata con orgullo.

Hoy, la familia Marini quiere que el JC siga latiendo. “La alegría sería encontrar personas con esa misma actitud de servicio, que estén para la comunidad, que tengan amabilidad y, si es posible, que mantengan la identidad que tiene el kiosco en la ciudad”, dice Mónica. El negocio se ofrece con un equipo de trabajo que puede continuar, un alquiler accesible y hasta la opción de compra del local. “Estamos abiertos a todas las posibilidades”, agrega. Mientras tanto, detrás del mostrador, las charlas, las anécdotas y las ventas siguen como siempre, aunque con la certeza de que se acerca el momento de pasar la posta.

El kiosco es considerado como "el más completo de Roca". Foto: (Tania Domenicucci)
El kiosco es considerado como "el más completo de Roca". Foto: (Tania Domenicucci)

El kiosco, considerado como "el más completo de Roca", hoy se ofrece integro, con sus 14 rubros que van desde artículos de librería, mercería, almacén, camping, regaleria, tabaquería y mucho más. Además, en su publicación mencionan que actualmente cuenta con "muy abundante y bien variado stock de mercadería y mobiliario completo". 

 

Otros comercios emblemáticos que cerraron sus puertas en Roca

Otro caso llenó de valor y nostalgia que decidió dar un cierre tras décadas de acompañar al roquense, es "El Coloso", fundado en 1936 por Samuel Szerman, inmigrante polaco que escapó de la guerra. Comenzó como almacén de ramos generales y, con el tiempo, se transformó en tienda de ropa. En 1970, la familia inauguró su propio edificio, consolidando su presencia como un referente comercial. El negocio pasó de Samuel a su hijo Mario, luego a su nieta Mabel, y finalmente a su bisnieto Uriel Hazan. Tras 88 años de historia, a fines de 2024 inició su liquidación final y meses después cerró definitivamente, motivado principalmente por la jubilación de sus dueños.

La lista también incluye a Julio César, otra tienda de indumentaria reconocida de calle Tucumán, que cerró sus puertas y hoy parte de su mercadería se vende en una feria en calle Brasil 61, con prendas para grandes y chicos a precios accesibles.

Cada uno de estos "cierres" toca una fibra muy sensible en los vecinos de Roca que acompañaron el crecimiento productivo de la ciudad y supieron forjar su historia, en algunos casos, nutriendo el legado a través de generaciones.  El Coloso, Julio César y ahora el Superkiosco JC forman parte de una transformación silenciosa pero profunda en el comercio local. 

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