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NUTRICIÓN

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30/05/2025

Alberto Cormillot explicó por qué las harinas son tan adictivas

El médico nutricionista contó en Cuestión de peso el motivo por el que nos cuesta tanto dejar de comer hidratos de carbono.

En un intento de abordar el impacto que las harinas tienen en nuestra dieta diaria, el reconocido médico nutricionista Alberto Cormillot participó en el programa "Cuestión de Peso". Durante este espacio televisivo, explicó el misterio detrás de la atracción casi irresistente que muchas personas sienten por los productos hechos a base de harina. Su intervención se centró especialmente en los hidratos de carbono, que constituyen un componente esencial pero a menudo problemático en la alimentación humana.

A lo largo de su exposición, Cormillot hizo hincapié en el hecho de que, a lo largo de la evolución, los seres humanos han desarrollado la preferencia por alimentos que les proporcionen energía de forma rápida y eficiente. Esto se debe al hecho de que, en un mundo ancestral, las energías rápidas podían marcar la diferencia entre la supervivencia y el fracaso. Esta inclinación hacia la búsqueda de fuentes energéticas rápidas, como las que proveen las harinas refinadas, desencadena ahora un fenómeno adictivo en la población moderna.



Cormillot explicó que una de las razones fundamentales de la adicción a las harinas es su capacidad de elevar rápidamente el nivel de azúcar en la sangre. Esta subida rápida, que puede parecer satisfactoria en el corto plazo, es seguida de una caída igualmente rápida que deja al cuerpo ansioso por más calorías, induciendo una especie de ciclo de deseo por más. En contraste, cuando consumimos carbohidratos de absorción lenta, como los que se encuentran en las verduras, el aumento y la disminución del azúcar en sangre es mucho más gradual, evitando así ese ciclo adictivo.

El caso práctico de José, participante de "Cuestión de Peso", ilustra estas dinámicas perfectamente. Trabajando en una pizzería, José constantemente está rodeado por la tentación de las harinas. Cormillot decidió entonces diseñar un plan nutricional que no eliminara este ingrediente de golpe, sino que introdujera reducciones graduales con un régimen que incluía "permitidos", como la concesión de dos empanadas por tarde. Esta estrategia se plantea para evitar choques drásticos en su dieta, entregando así una herramienta adaptable al entorno laboral del participante.

 

En últimas instancias, el Dr. Cormillot recordó a la audiencia que el consumo irresponsable de harinas y otros hidratos de carbono de absorción rápida puede contribuir al desarrollo de enfermedades como la diabetes. controlar el consumo de estos ingredientes es clave para llevar un estilo de vida saludable y equilibrado.