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OPINIÓN Escribe Jorge Castañeda

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12/07/2015

Río Negro a las cosas

"Ahora con total disparidad de opiniones se manifiesta la dirigencia del Frente para la Victoria, buscando en vano las causas de la derrota, pero ya es tarde. No es bueno llorar sobre la leche derramada".
Río Negro a las cosas
Río Negro a las cosas
Pasadas las elecciones provinciales, se abre en la provincia de Río Negro un nuevo desafío para los partidos políticos.  
La política siempre es dinámica y hay que entender su desarrollo y sus exigencias. Tiene su propio devenir, y las estructuras –tradicionales o nuevas- deben  interpretar las demandas de una sociedad que también muta en forma permanente.
Es claro que los partidos tradicionales están en crisis y no han sabido contener las aspiraciones de los ciudadanos.
Al respecto el general Juan Perón expresaba que "tenemos que volver a la Grecia de Pericles, donde en cada frontispicio había una leyenda que decía: "Todo en su medida y armoniosamente”. 
"Nosotros –decía Perón- hemos visto fracasar al capitalismo individualista, pero hemos visto también fracasar al capitalismo estatal. Ellos han sido ya perimidos por la evolución; No vayamos sobre procesos ni procedimientos perimidos; vayamos sobre lo que nosotros venimos sosteniendo desde hace treinta años y que es lo que le ha dado el éxito al Movimiento Justicialista”.
"Ahora sí –decía el viejo caudillo- seamos capaces de realizarlo todo en su medida y armoniosamente. Tenemos un  ejemplo en nuestro propio proceder. En los dos gobiernos justicialistas anteriores, nos apresuramos un poco y creamos una oposición, justificada o no, pero oposición que al final dio en tierra con nosotros, porque no habíamos hecho todo en su medida y armoniosamente”.

Lamentablemente la dirigencia del Frente para la Victoria en Río Negro, a la luz de los resultados de la última elección provincial sigue en sus pequeñas reyertas de poder sin valorar y repensar la organización del Movimiento. Es una dirigencia que jamás ha entendido los conceptos del Justicialismo y los apotegmas del general Perón y que se solaza en las derrotas, sin cambios, incólume ante las demandas de las nuevas generaciones,  ahíta de las artimañas de la vieja política, no aprendiendo nada de su accionar errático y perdidoso.
"La autocrítica es indispensable en cada una de estas circunstancias. En el futuro, lo que tenemos que hacer es terminar tanto con los apresurados como con los retardatarios y hacerlo todo en su medida y armoniosamente”.
"Lo que quisiéramos hacer, apresurada o retardatariamente, no es el camino que debemos elegir. Gobernar en estos tiempos no esa difícil, si llamamos a todos los hombres de buena voluntad que quieran luchar por la grandeza de nuestra tierra y por la felicidad de nuestro pueblo. En ningún corazón bien intencionado pueden estar ausentes estas premisas, que son las premisas de todos los tiempos”.
 
Si los partidos tradicionales de Río Negro, peronismo y radicalismo, no entienden estos conceptos serán superados por una nueva realidad política que atienda a estas urgencias, como lo hizo el espacio "Juntos por Río Negro”.
Mandar – decía Perón- es obligar. Gobernar es persuadir. Y al hombre es mejor persuadirlo que obligarlo”. Ese es el gran desafío que se tiene por delante: persuadir a todos los rionegrinos para dirigirnos hacia los objetivos superiores de nuestra provincia y hacia las necesidades del pueblo.
"Hasta no alcanzar esos objetivos no podemos darnos el lujo de "politiquear”, hay que trabajar. Y convocar a la mayor parte de los hombres representativos de la política que estén totalmente de acuerdo con ello, para comenzar a ser compañeros de marcha y no adversarios”.
 
Ahora con total disparidad de opiniones se manifiesta la dirigencia del Frente para la Victoria, buscando en vano las causas de la derrota, pero ya es tarde. No es bueno llorar sobre la leche derramada. Las cosas habría que haberlas señalado antes. Y nadie ha solicitado los verdaderos cambios y ajustes que deben hacerse en el Justicialismo para reencausarlo en el anclaje de su doctrina  sino que solo tratan de posicionarse con un cambio solo cosmético y superficial de dirigentes, cuando lo que hay que cambiar son las actitudes. 
 
"Juntos somos Río Negro” tiene la gran oportunidad para dejar una profunda impronta de cambio en nuestra provincia. Con los valores éticos que hasta ahora ha exhibido: respeto por las diferencias, inclusión para todos los rionegrinos por igual, valoración de las autonomías municipales. Un espacio inclusivo y federal (esto quiere decir rionegrino) sin tener que apearse ante el poder centralista de Buenos Aires, participativo y eficiente.
Debe también ser capaz de dejar un espacio político trascendente con objetivos claros y definidos, donde "la organización venza al tiempo”, donde confluyan todos los rionegrinos de buena voluntad y donde se escuche la voz en calidad de asesores de los notables en todas las áreas de la administración, sean de la vertiente política que fueran aportando sus conocimientos para cada área.
Sólo el trabajo armónico y en su medida dará los mejores resultados en el futuro. Y quienes no ten tiendan estas prioridades serán como decía Perón perimidos por la historia.


Jorge Castañeda
Escritor - Valcheta

 
 
 
 
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