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CONCESIÓN ETERNA

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29/08/2026

Eduardo Eurnekián, exjefe de Milei, busca controlar los aeropuertos hasta 2066

El pedido busca prolongar el millonario contrato hasta el año 2066, lo que dejaría la decisión final en manos del presidente Javier Milei.

El empresario y magnate aéreo Eduardo Eurnekián busca extender su control sobre los cielos argentinos. A cargo de Aeropuertos Argentina 2000, la compañía que administra la mayoría de las terminales a lo largo de todo el territorio nacional, Eurnekián ha solicitado al Gobierno una extensión del contrato vigente. Esta solicitud busca asegurar el manejo de los aeropuertos hasta el año 2066, prolongando el actual acuerdo por 28 años.

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Sin embargo, esta decisión recae bajo la responsabilidad del actual presidente, Javier Milei, conocido no solo por sus posturas políticas sino también por su pasado laboral bajo el ala de Corporación América, propiedad de Eurnekián. Milei, quien fungió como empleado de alto rango entre 2008 y 2021, ahora afronta el desafío de decidir sobre uno de los negocios de infraestructura de mayor envergadura económica en Argentina.

El vínculo entre Milei y Eurnekián, que se remonta a más de una década de relación laboral, añade un tinte personal a la decisión. Según editoriales recientes, el jefe de Estado deberá sopesar este factor al momento de considerar la petición de extensión contractual. El aspecto más controversial reside en decidir si favorecer a su antiguo patrón o bien abrir las puertas a nuevos actores en el espacio aeroportuario argentino.

La periodista Felicitas Bonavitta ha expuesto, a través de C5N, un profundo análisis de un acuerdo, hasta hace poco tiempo oculto, preparado para su validación mediante una firma presidencial. En este reportaje se presentó evidencia de que funcionarios del actual gobierno han trabajado en secreto en un documento que buscaría permitir a Aeropuertos Argentina 2000 seguir operando bajo términos similares durante décadas más sin competencia alguna.

Los detalles técnicos del pedido indican que actualmente la concesión finaliza en 2038, pero la compañía argumenta que debido a inversiones a largo plazo se requiere extender el control hasta 2066. Esto apunta a un enfoque corporativo centrado más en la estabilidad financiera que en la apertura del mercado a nuevos inversores.