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CONTROVERSIA

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07/05/2026

Maxi López podría ir preso por una guerra con una ex inquilina y millones en juego

Maxi López podría ir preso por una picante pelea con una ex inquilina: cuántos millones hay en disputa

En las luces titilantes de la farándula y al margen del show, ha emergido un conflicto legal que roza los límites del escándalo. El exfutbolista argentino, Maxi López, encuentra su nombre envuelto en un complejo litigio con una ex inquilina que ha puesto en juego más que solo el estado de una propiedad: la integridad fiscal y quizá, su propia libertad. En el corazón de Buenos Aires, un relato de tensiones, demandas y contadores judiciales ha comenzado a tejerse.

El foco del conflicto es un deslumbrante departamento ubicado en el piso 35 del Chateau Libertador, un edificio que destaca casi tanto como sus renombrados ocupantes. La dramática trama salió a la luz en un programa de televisión, gracias a la periodista Fernanda Iglesias, donde se desglosó cómo un acuerdo de alquiler aparentemente simple se ha transformado en una disputa multimillonaria. Natalia, una distinguida abogada de La Plata, se embarcó en una nueva vida en ese departamento emblemático con su familia, bajo un contrato de tres años. Sin embargo, el cómo se cerró esa etapa de alquiler se convirtió no sólo en la materia de una pelea civil, sino de una creciente batalla judicial.



Según las palabras de Maxi López, los daños observados al retomar posesión del inmueble son excesivos y, para ser rectificados, necesitan una serie de intervenciones fundamentales y significativamente costosas. La cifra que persigue López asciende a más de 144 millones de pesos, justificada en un espectro que va desde reparaciones hasta la privación de uso y daños emocionales. Además, una suma de siete mil dólares ha quedado pendiente, detenida para cubrir un cumplimiento anticipado que López alega procede de modo legítimo.



Pero las sombras no solo están en el área civil. Natalia no se ha quedado de brazos cruzados; su respuesta ha sido contundente: no sólo reclama la devolución de su depósito sino también argumenta en torno a una lista de impuestos y tasas que, ella defiende, debían correr a cargo del titular de la propiedad, no del arrendatario. Además, pone el dedo en una llaga mucho más profunda y espinosa: la evasión fiscal. Reclama que el contrato de alquiler careció de inscripciones formales ante la AFIP, y que la facturación evidenciando pagos igualmente no ocurrió. Aquí es donde el caso cobra una dimensión alarmante para Maxi López, ya que la implicancia de un abuso fiscal podría grabar su nombre en causas penales de naturaleza considerablemente seria.



Dentro del marco de este enfrentamiento legal, residuos de declaraciones y pruebas comienzan a amontonarse. Un chat revelado insinúa que él seguía utilizando las instalaciones mientras permanecen alquiladas, sugiriendo además una posible irregularidad en dicho procedimiento. En un allanamiento meticuloso, con pruebas concretas, fotos, documentos, el título de desgaste aceptable en un despido conforme, más allá de ello, la justicia argentina está de frente a la tarea de unir puntos, deslindar responsabilidades e identificar la veracidad en las acusaciones cruzadas.

Mientras Maxi López espera un veredicto favorable, o al menos una resolución que no sacrifique su agenda o su libertad, cabe preguntarse el alcance real de un conflicto entre particulares que, si bien comenzó por asuntos interiores, ha revelado políticas exteriores sobrepasando todas las paredes.

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