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06/05/2026

Condenaron a un penitenciario que cobró por ingresar alcohol y drogas al Penal II: chats y transferencias lo delataron

El veredicto se conoció tras un juicio en el que se analizaron las actividades del hombre dentro del establecimiento. Ahora se definirá la pena en una nueva audiencia.
El empleado penitenciario fue declarado culpable por cobrar dinero para ingresar alcohol y drogas al penal II de Roca; la maniobra se acreditó con chats y transferencias. Foto: archivo
El empleado penitenciario fue declarado culpable por cobrar dinero para ingresar alcohol y drogas al penal II de Roca; la maniobra se acreditó con chats y transferencias. Foto: archivo

Un empleado del Servicio Penitenciario (SP) fue declarado culpable en Roca por cobrar dinero para ingresar alcohol y drogas al Establecimiento de Ejecución Penal II, en acuerdo con un interno conocido del ámbito delictivo. La prueba central que incriminó al agente, surgió de chats y transferencias detectadas dentro del establecimiento, donde incluso apareció un reclamo directo: "¿Me querés dormir la plata?".

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La investigación comenzó el 12 de agosto de 2022, cuando una requisa dentro del penal permitió secuestrar un teléfono que estaba encendido y desbloqueado en una celda. En ese dispositivo se encontraron imágenes del interior del establecimiento y conversaciones con un contacto vinculado al penitenciario.

El acuerdo y el dinero

Durante el juicio se reconstruyeron mensajes en los que el interno negociaba el ingreso de “mari, pastillas y alcohol etílico” a cambio de dinero. En esos intercambios se fijó un monto de 10 mil pesos, con una parte destinada al empleado “por el favor”.

Dos días después del acuerdo, el 7 de agosto de 2022, se registraron transferencias por 4.500 y 5.500 pesos a una cuenta vinculada a la pareja del imputado. Para la jueza, esa coincidencia entre lo conversado y el movimiento del dinero fue determinante para acreditar el cobro.

Además, informes de telefonía y registros internos permitieron establecer que el número de contacto estaba vinculado al propio penitenciario, quien por sus funciones en mantenimiento tenía acceso a pabellones y contacto con internos.

El reclamo del interno en los chats

Entre las conversaciones incorporadas al juicio apareció un mensaje posterior del interno, en el que cuestionaba al penitenciario por no haber cumplido con lo acordado. “¿me querés dormir la plata?”, le escribió, en un intercambio que fue valorado como parte de la prueba.

Aunque no se logró acreditar que los elementos prohibidos hayan sido efectivamente ingresados, la jueza explicó que el delito de cohecho se configura con la aceptación del acuerdo y el cobro del dinero, independientemente de que se haya concretado la entrega.

El acuerdo se realizó con Fabio Daniel Bonnefoi, quien cumple una condena a 12 años de prisión por robos agravados con armas de fuego. Permanece alojado en el establecimiento mientras se desarrollan instancias recursivas en esa causa.

Qué resolvió la Justicia y qué sigue

Durante el juicio también se acreditó que el penitenciario tenía funciones que le permitían ingresar a distintos sectores del penal, lo que resultaba compatible con la maniobra.

La defensa cuestionó la validez de la prueba por el acceso inicial al celular, pero el planteo fue rechazado. La jueza consideró que la requisa respondió a razones de seguridad y que el cuestionamiento fue presentado de manera tardía. Además, remarcó que el análisis del dispositivo se realizó mediante pericia judicial.

En el mismo fallo se descartó la figura de incumplimiento de deberes de funcionario público.

Con el veredicto de culpabilidad ya dictado, la causa entró en la etapa de cesura, en la que se definirá la pena. Las partes tienen cinco días para ofrecer prueba, y luego se fijará una nueva audiencia donde se determinará la sanción.

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