Publicidad
 
18/03/2026

Lautaro, el joven mediocampista de Roca que le ganó al cáncer: "Hoy fue mi última quimio"

El chico de 15 años superó una enfermedad compleja y ansía volver a jugar al fútbol. Conocé la historia de este luchador.
Familiares y amigos lo esperaron a la salida del Sanatorio Juan XXIII. Foto gentileza
Familiares y amigos lo esperaron a la salida del Sanatorio Juan XXIII. Foto gentileza

Lautaro Patiño, una joven promesa de fútbol roquense, jamás se imaginó que el partido más difícil de su vida sería contra el cáncer. A los 15 años, su destreza le permitió llegar a la Comisión de Actividades Infantiles (CAI) de Comodoro Rivadavia. Sin embargo en mayo del año pasado comenzó su lucha contra esta cruel enfermedad y luego de meses de no rendirse pudo este miércoles recibir el alta médica.

Lee también: Pablo Grillo recibió el alta tras un año de internación y continuará con rehabilitación ambulatoria

“Hoy fue mi última quimio y estoy muy contento”, expresó emocionado Lautaro a ANR. 

Hugo, su padre, no puede dejar de llorar cuando cuenta el proceso que les tocó afrontar como familia. El joven mediocampista que pasó por el Deportivo Roca llegó el año pasado hasta la CAI de Comodoro Rivadavia. 

Allí, lejos de su familia pero muy entusiasmado el roquense pudo mostrar su talento. Sin embargo la vida le puso una prueba de fuego. Cuando sus padres se enteraron que su salud no estaba bien viajaron rápidamente a Comodoro. 

"Lo encontramos con un panorama bastante feo, no tenía estabilidad en el cuerpo, no podía caminar derecho, se movía para todos lados", recordó Hugo.

Junto a su esposa Andrea no dudaron un segundo y trajeron de nuevo a su hijo a Roca. “Lo llevamos ese día a su doctor de cabecera, y le hizo hacer todos los estudios, pero seguía con vómitos, mareos, no podía caminar”, relató. 

El médico realizó luego una tomografía y llamó a los padres. “Mirá, tiene algo en el cerebro pero nosotros no estamos en condiciones de decirte qué es. Mañana la neurocirujana te va a explicar”, fue la respuesta que recibió. 

“Te imaginás vos, fue una noche larguísima, de muchos nervios porque no sabíamos qué pasaba”, contó Hugo. 

Finalmente llegó el diagnóstico que los angustió completamente. "La neurocirujana nos dijo que tenía un tumor en el cerebelo que le estaba oprimiendo el cerebro y que por eso no tenía estabilidad, nos dijo que había que operar de urgencia”, señaló.

Lautaro recorrió las calles céntricas celebrando su victoria al cáncer. Foto gentileza

 

Para Hugo y Andrea la noticia fue demoledora pero se apoyaron mutuamente para seguir adelante. El día de la cirugía, luego de ocho horas los médicos lograron extraer gran parte del tumor. 

Cuando creían que todo había terminado, los estudios confirmaron que había que seguir con otros tratamientos para eliminar lo que quedaba en su cuerpo de esa enfermedad. Los médicos decidieron enviarlo a hacer radioterapia, al Centro Oncológico Integral de Neuquén. “Todos los días teníamos que ir, menos sábado, domingo y feriados que el COI no trabajaba,”, relató.

Al mes y medio del tratamiento una tomografía confirmó que su cabeza estaba limpia de ese tumor. Sin embargo el proceso no culminó allí. “Cuando volvimos a Roca de vuelta, vimos otra vez a la oncóloga del Sanatorio Juan XXIII y nos dijo que por protocolo, se tenían que hacer ocho quimios por si queda alguna célula cancerígena”, detalló.

Allí comenzó otra etapa y si bien se sentían cansados Lautaro era quien animaba a sus padres. 
"Él nunca se quejó, nunca dijo 'no quiero ir', nunca dijo 'me duele algo', nada. Él siempre se mantuvo con una sonrisa, con ganas de seguir adelante, eso a nosotros nos daba fuerza ", expresó orgulloso Hugo.

Este miércoles luego de realizar durante ocho meses sesiones de quimioterapia, Lautaro pudo finalizar su tratamiento. “Hoy fue mi última quimio y estoy muy contento”, expresó emocionado a ANR.

El joven mediocampista está ansioso de volver a la cancha pero los médicos le pidieron que tenga paciencia. “Quiere volver a la CAI, quiere volver a Comodoro. Así que bueno, ojalá que se le dé", contó su papá.

Hugo no se cansa de agradecer a Dios y al personal médico del Sanatorio Juan XXIII donde les tocó estar internados muchas semanas junto a hijo. "La familia también, los amigos, todos estuvieron muy presentes. Y eso ayuda mucho a no caerse", reconoció. 

El padre aliviado por haber superado esta prueba envió también un mensaje a quienes le toque afrontar la enfermedad. "Ojalá que esto sirva para otros padres que por ahí están pasando por lo mismo. Que sepan que se puede, que hay que tener mucha fe y mucha fuerza", finalizó. 

¿Cuál es tu opinión sobre la nota?