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15/10/2025

Tres mujeres, una misma raíz: la fuerza de las trabajadoras rurales del Alto Valle

Patricia Salazar, María Ángela Muñoz y Susana Molina trabajan en chacras de Allen y Cervantes. Sus manos limpian acequias, podan, siembran y sostienen la tierra que alimenta al Valle. Este 15 de octubre, sus historias reflejan la fuerza de cientos de mujeres rurales rionegrinas.
trabajadora rural del Alto Valle, durante una jornada de aplicación de herbicida en una chacra. Foto: Sergio Alarcón
trabajadora rural del Alto Valle, durante una jornada de aplicación de herbicida en una chacra. Foto: Sergio Alarcón

Las imágenes de Patricia, María Ángela y Susana resumen lo que ocurre cada amanecer en las chacras del Alto Valle. Mientras el agua corre por las acequias, ellas limpian, podan y preparan la tierra. Una de ellas se mete hasta las rodillas en el agua para destrabar el cauce y que el riego avance; otra arranca malezas para que la planta respire. Son trabajadoras rurales, madres y jefas de hogar que hacen las mismas tareas que los hombres y mantienen vivo el pulso agrícola de la región.

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En Roca se estima que unas cincuenta mujeres trabajan de manera permanente en las chacras, y durante la cosecha de cereza, ocho de cada diez manos son femeninas. Muchas encontraron en el campo una salida laboral tras la pandemia, enfrentando desafíos que van desde el acoso laboral hasta la desigual distribución de tareas. Pese a eso, su presencia cambió el ritmo de la producción: son las encargadas de los injertos, de la formación de planta, de la limpieza de acequias y de la poda, con la precisión que exige el oficio.

A nivel mundial, las mujeres representan el 40 % de la fuerza laboral agrícola, aunque solo poseen el 15 % de las tierras cultivables, según la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO) y ONU Mujeres (2023). Los estudios de ambos organismos advierten que, si tuvieran las mismas condiciones que los hombres, la producción alimentaria podría aumentar hasta un 30 %, lo que permitiría alimentar a más de 100 millones de personas.

Patricia Salazar, María Ángela Muñoz y Susana Molina representan a las trabajadoras rurales del Alto Valle que cada día sostienen las tareas de riego, limpieza y cosecha en las chacras de Cervantes y Allen. Fotos: Sergio Alarcón
Patricia Salazar, María Ángela Muñoz y Susana Molina representan a las trabajadoras rurales del Alto Valle que cada día sostienen las tareas de riego, limpieza y cosecha en las chacras de Cervantes y Allen.
Fotos: Sergio Alarcón

 

En el Alto Valle, la creación de una Mesa Operativa Interinstitucional —impulsada en 2021 por el Comité Ejecutivo de Lucha contra la Trata y Explotación de Personas, junto a los gobiernos de Río Negro y Neuquén— busca prevenir la explotación laboral en el ámbito rural y garantizar condiciones de trabajo digno para quienes sostienen cada cosecha.

Este 15 de octubre, Día Internacional de las Mujeres Rurales, los nombres de Patricia, María Ángela y Susana se vuelven símbolo de todas las que, entre surcos y acequias, siembran con esfuerzo el alimento del Valle.

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