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25/03/2026

Piden la liberación del joven roquense acusado de vínculos con el Estado Islámico

Fue detenido en enero de 2025 y desde entonces se encuentra en el Complejo Penitenciario Federal en Ezeiza, bajo un programa destinado a personas con problemas de salud mental.
La familia del joven detenido exigen su inmediata liberación. Foto: Tania Domenicucci
La familia del joven detenido exigen su inmediata liberación. Foto: Tania Domenicucci

El caso del joven de 22 años detenido en Roca acusado de tener vínculos con el grupo extremista autodenominado Estado Islámico sumó un nuevo capítulo: su familia y allegados iniciaron una campaña para pedir su liberación.

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La solicitud circuló este martes durante la movilización por el Día de la Memoria, la Verdad y la Justicia, donde se juntaron firmas bajo una consigna clara: exigir su “inmediata liberación” y denunciar lo que consideran una detención arbitraria. El planteo también fue incluido en el documento que se leyó en el acto central a 50 años del golpe cívico-militar.

“Es nuestro vecino y compañero, sabemos que no cometió ningún crimen. Pedimos el fin de una detención arbitraria”, señalan en la nota donde se busca adhesiones. 

El joven, David Nazareno Ávila, fue detenido el 9 de enero de 2025 tras una investigación que llevaba varios meses en curso y que estuvo a cargo de la Fiscalía Federal de Campana junto a un área especializada en criminalidad organizada. Desde ese entonces, se encuentra en el Complejo Penintenciario Federal y es parte del programa  del Programa Interministerial de Salud Mental Argentino (PRISMA), destinado a brindar asistencia a personas privadas de su libertad que padecen enfermedades mentales.

Ana Calafat, abogada fundadora y referente del Observatorio de Derechos Humanos de Río Negro se encuentra acompañando a la familia de David. Comentó que el plantel profesional del establecimiento donde se encuentra el joven coinciden en que tiene autismo y dificultad para la comprensión de ciertos actos. 

"Lo que se está discutiendo es si comprendió o no la criminalidad de los actos, si es imputable o inimputable. Sin embargo, pese a todo esto, está encerrado en Ezeiza. Donde se lo ha cambiado en distintas oportunidades, algo que no es lo más adecuado para una persona autista", detalló. 

"Esta siendo vulnerado en sus derechos, empenzando por su derecho a la salud", aseguró. Desde su detención, sólo una vez pudo viajar su hermana y tomar contacto con él. En todos los demás casos, no hubo más que contactos telefónicos. "Esto afecta profundamente a David", aseguraron. 

Sostuvieron que "se lo catalogaran y lo acusaran de lo que lo acusaron es absolutamente arbitrario". También remarcaron que la comunidad educativa y de Stefenelli, que conocen a David, se encuentran profundamente conmovida. 

Qué dicen desde la fiscalía y la parte acusatoria

Según la acusación, habría utilizado redes sociales y aplicaciones de mensajería para difundir propaganda vinculada al Estado Islámico, además de interactuar con grupos y usuarios asociados a esa ideología.

La investigación incluyó tareas de seguimiento, análisis de redes, intervenciones telefónicas y hasta la participación de un agente encubierto digital. Durante un allanamiento en Roca, se secuestró su teléfono celular, donde los investigadores encontraron material considerado clave para la causa.

De acuerdo al requerimiento de elevación a juicio - presentado en mayo de 2025-, los fiscales sostienen que el joven no solo difundía contenido, sino que también habría mantenido conversaciones en las que pedía instrucciones para fabricar explosivos y manifestaba intenciones de realizar un ataque en el país.

Entre los mensajes recuperados por parte de la justicia que fueron expuestos por los fiscales, mencionan la presencia de expresiones en las que hablaba de “hacer sufrir” a otras personas o de convertirse en “mártir en Argentina”

Al momento de declarar, el joven negó las acusaciones. Aseguró que sus mensajes fueron enviados “en broma” y que no tenía intención real de integrarse a ninguna organización ni de cometer un ataque. “No soy un peligro para nadie”, afirmó.

El reclamo de la familia

Mientras la causa avanza en la Justicia Federal, el entorno del joven comenzó a moverse en el plano público. La campaña de firmas y su inclusión en una movilización masiva marcan un intento por instalar otra mirada sobre el caso. 

Por ahora, la investigación sigue su curso y el proceso judicial continúa abierto, con posiciones claramente contrapuestas: por un lado, la acusación que habla de vínculos con el terrorismo internacional y posibles planes de ataque; por el otro, una familia que insiste en que se trata de una acusación injusta y exige su liberación. 

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