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04/10/2025

Acompañar, contener e incluir: el trabajo del área de Salud Mental en el Hospital de Roca

Con un equipo interdisciplinario que combina internación, atención ambulatoria y trabajo comunitario, el servicio de Salud Mental del Hospital Francisco López Lima sostiene la asistencia de cientos de pacientes en Roca y la región, en un contexto de alta demanda.
Un equipo que escucha y acompaña. Fotos Tania Domenicucci-ANR
Un equipo que escucha y acompaña. Fotos Tania Domenicucci-ANR

El área de Salud Mental del Hospital Francisco López Lima de Roca lleva adelante un trabajo complejo y sostenido, que abarca no solo la atención dentro del hospital, sino también un abordaje comunitario con dispositivos en barrios, acompañamiento domiciliario y talleres terapéuticos.

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La inclusión y la contención forman parte del día a día del servicio de Salud Mental. Fotos Tania Domenicucci-ANR
La inclusión y la contención forman parte del día a día del servicio de Salud Mental. Fotos Tania Domenicucci-ANR

En una entrevista con Agencia de Noticias Roca, Paola Baez, a cargo del equipo (en conjunto con op. Veronica Melzi), explicó que la atención nunca es individual ni aislada: “Cuando un paciente ingresa, no lo hace solo con un profesional, sino con un equipo. Según cada situación, puede ser atendido por psiquiatras, psicólogos, trabajadores sociales y operadores. La mirada es siempre interdisciplinaria”.

El área de Salud Mental cuenta con un equipo interdisciplinario compuesto por cuatro psiquiatras, cuatro licenciados en Trabajo Social, ocho psicólogos y 16 operadores cuyo rol es fundamental en el abordaje comunitario, se trabajan en conjunto para brindar atención integral a los pacientes.

A pesar de este gran equipo, la demanda es muy alta: cada psiquiatra sostiene entre 160 y 180 pacientes en conjunto con otras disciplinas . La zona de cobertura va desde Chichinales hasta El Cuy y Mencue, con acuerdos de colaboración que amplían el alcance a parajes y localidades de la Línea Sur, como Sierra Colorada.

El hospital sostiene la asistencia de cientos de pacientes en Roca y la región. Fotos Tania Domenicucci-ANR
  • El hospital sostiene la asistencia de cientos de pacientes en Roca y la región. Fotos Tania Domenicucci-ANR

Según explicó Báez la atención se organiza en varios espacios. En el hospital, el área funciona en el ala oeste, con dos consultorios. Conjuntamente, trabajan en un centro socio-comunitario ubicado en paraje Santa Fe, donde disponen de tres consultorios más y donde se realizan diversas actividades programad. Además, el servicio tiene a su una casa de convivencia asistida, donde residen pacientes sin red familiar, con cuidado permanente las 24 horas.

    • El equipo de Salud Mental actúa tanto dentro del hospital como en la comunidad. Fotos Tania Domenicucci-ANR

El equipo se articula con siete de los doce Centros de Atención Primaria de Salud (CAPS) de la ciudad, donde trabajan junto a médicos, enfermeros y agentes sanitarios, reforzando el abordaje integral.

Estrategias de acompañamiento pensadas para cada paciente

En el hospital, la atención incluye guardia interdisciplinaria de salud mental las 24 horas, que recibe pacientes derivados de la guardia central. Las internaciones en salud mental son exclusivamente hospitalarias, ya que las clínicas privadas no cuentan con dispositivos de este tipo. “Nuestros tratamientos, en gran parte, son patologias cronicas que requieren abordaje de larga data, para garantizar su inclusion social y laboral ”, señaló Báez.

El equipo cuenta con profesionales que transforman la atención en contención y acompañamiento real. Fotos Tania Domenicucci-ANR

 

Una de las particularidades del servicio es el consultorio de medicación, que permite llevar los tratamientos a domicilio y supervisar la toma en usuarios. “Hay pacientes que están solos, no tienen red de apoyo o la familia, por lo general son pacientes de larga data, se les lleva la medicación diariamente o cada dos o tres días”, explicó Báez.

A esto se suman talleres terapéuticos y de inclusión social, coordinados por operadores, profesionales y voluntarios. Entre ellos, Báez mencionó la huerta del hospital, carpintería con muebles de pallets, costura y tejido, arte a cargo de una enfermera jubilada que ofrece su tiempo los viernes, entre otros.

“Estos espacios cumplen un doble objetivo: como estrategias terapéuticas grupales y permiten la integración de los pacientes a actividades con pares”, detalló Báez.

El abordaje en salud mental comunitaria es individualizado y flexible, adaptándose a las necesidades y deseos de cada usuario. “Lo que nosotros sugerimos, obviamente, es interdisciplinario: no se centra solo en la medicación, por ende, el enfoque no es generalizado”, sostuvo Báez.

El Hospital Francisco López Lima también funciona como hospital-escuela, recibiendo a estudiantes y profesionales en formación para realizar prácticas y rotaciones en el área de Salud Mental comunitaria. Actualmente, el servicio cuenta con dos residentes de trabajo social (5to. Año), una residente medica y una psicóloga realizando su práctica en el área comunitaria. Además, reciben rotantes de otras disciplinas, como médicas residentes, provenientes de distintos lugares del país —La Rioja, Buenos Aires, Córdoba— que realizan rotaciones de uno o dos meses según los requerimientos de sus instituciones. Según Báez, este intercambio es importante para la formación profesional y el enriquecimiento del trabajo del equipo.

Desafíos actuales: postpandemia, consumos problemáticos y ley de salud mental.

La demanda supera ampliamente la capacidad del servicio. Hay una lista de espera de más de 100 personas y, diariamente, se reciben alrededor de 15 consultas nuevas. señaló Báez.

Las dificultades en el acceso a la medicación también son un desafío. Aunque el hospital garantiza tratamientos a quienes no tienen cobertura, los faltantes son frecuentes. “Nos apoyamos en la red con otros hospitales cuando alguna droga escasea, pero suele haber faltantes prolongados de algunos fármacos básicos”, explicó.

La internación hospitalaria brinda seguridad y seguimiento integral a quienes lo necesitan. Fotos Tania Domenicucci-ANR.

Según expresaron profesionales del área, la pandemia generó un aumento de casos de ansiedad, intentos de suicidio y consumos problemáticos, sobre todo en adolescentes. El servicio trabaja en articulación con la Agencia Provincial para la Prevención y Asistencia del Abuso de Sustancias (APASA), con derivaciones y estrategias compartidas.

Segun el equipo del servicio, es clave avanzar en políticas públicas: “Después de la pandemia, la salud mental empezó a ser más visible, pero todavía falta una plena implementación de la Ley Nacional de Salud Mental, que permitiría sumar dispositivos de prevención, acompañamiento y promoción en toda la comunidad”. A esto agregó que históricamente siempre fue relegada: “Generalmente siempre fue relegado a la Salud Mental como algo del segundo plano, y creo que en este momento se le da un poco más de importancia y me parece que sería lo conveniente”.

Por eso, consideran clave avanzar hacia una plena implementación de la Ley Nacional de Salud Mental, que generaría nuevos dispositivos de promoción, prevención y acompañamiento: “Una plena implementación generaría otros dispositivos, sobre todo promoción de la salud y una productividad salud mental humanitaria”, afirmó Báez.

“La importancia de la salud mental y su amplitud implicaria un dialogo mas extenso”, reflexionó Báez, destacando que lo fundamental es que la comunidad conozca todas las actividades y servicios que ofrece el área. “Quizás hay tanta necesidad que nuestra acciones quedan invisibles, pero que puedan conocer todo lo que hay en nuestros servicios es sumamente importante”, señaló. Reconoció que siempre habrá limitaciones, pero remarcó la relevancia de que la población perciba el trabajo del equipo: “Esperemos que puedan conocernos y vean de la importancia de la salud como parte de la salud integrar ”.

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