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16/09/2025

Muerte súbita: especialistas de Roca brindaron pautas para detectarla y prevenirla

El deceso de una mujer en plena vía pública el pasado domingo volvió a encender las alarmas sobre esta afección. Días atrás, profesionales médicos brindaron una serie de pautas para tener en cuenta.
Las maniobras de RCP son fundamentales para actuar  e intentar salvar una vida.
Las maniobras de RCP son fundamentales para actuar e intentar salvar una vida.

El pasado fin de semana, una mujer de Cervantes se descompensó en la vía pública y debió ser trasladada de urgencia al hospital Francisco López Lima de Roca. Pese al rápido accionar y a los esfuerzos del personal de salud, al llegar al centro de salud ya no presentaba signos vitales. Según confirmaron las autoridades médicas, la causa del deceso fue muerte súbita.

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Este hecho generó conmoción en la comunidad y reavivó la preocupación sobre un cuadro que, aunque suele asociarse a adultos, también puede presentarse en personas jóvenes y aparentemente sanas.

Se estima que en Argentina se producen 40.000 casos anuales, lo que equivale aproximadamente a 1 caso cada 1.000 habitantes, mientras que más del 70% de los episodios ocurren en el ámbito extrahospitalario como hogares, lugares de trabajo, campos deportivos y otros espacios públicos.

Días atrás, un equipo de especialistas en cardiología de Roca compartieron información sobre esta afección. Explicaron que se trata de un fallecimiento inesperado y repentino en una persona sin antecedentes graves de salud. Su principal causa es una arritmia severa, como la fibrilación ventricular, que provoca una parada cardíaca.

Cuando esto ocurre, el corazón deja de latir de manera efectiva, la presión arterial cae a cero y tanto el cerebro como el resto del organismo dejan de recibir sangre.

Aunque no siempre es posible anticipar un episodio de estas características, existen síntomas que pueden funcionar como señales de advertencia, en especial en adolescentes y jóvenes: desmayos, palpitaciones, mareos y dolor en el pecho, sobre todo durante la actividad física.

Los especialistas remarcaron que detectar a tiempo estos signos puede ser clave para evitar un desenlace fatal. Por eso, indicaron que la prevención juega un rol fundamental.

Es importante realizar un reconocimiento médico deportivo antes de comenzar a entrenar o competir, ya que puede detectar anomalías ocultas. Tener hábitos saludables desde edades tempranas como ejercicio regular, alimentación equilibrada, evitar tabaco y alcohol.

También mencionaron que es fundamental la preparación progresiva para la práctica deportiva, evitando improvisaciones y sobre esfuerzos.

“La muerte súbita es un suceso inesperado y devastador, pero en muchos casos se puede prevenir con controles médicos y hábitos de vida saludables”, destacaron los profesionales.

Por último, indicaron que es de suma importancia
aprender maniobras de reanimación cardiopulmonar (RCP) e intentar ubicar los desfibriladores más cercanos. 

En relación a la RCP las maniobras a realizar son:

  • Sin ponerse en riesgo, ubicar a la persona en el piso boca arriba, asegurándose de que no haya obstrucción de la vía aérea.
  • De rodillas y de manera perpendicular a la persona, posicionar la base de una mano en el centro del pecho y la otra mano encima de la primera.
  • Con los brazos firmes y los hombros sobre el nivel de las manos, realizar compresiones de unos 5 cm de profundidad (100 por minuto) dejando que el tórax vuelva a su posición normal entre una y otra comprensión, de ser posible utilizar un DEA.
  • Continuar realizando las compresiones sin interrupciones hasta que llegue el servicio de emergencias médicas y comience a practicar resucitación cardiopulmonar avanzada y cardiodesfibrilación.

En el caso de la RCP pediátrica:

  • Verificar si no hay obstrucción de la vía aérea.
  • Inicia compresiones con la misma frecuencia que en los adultos, verificando que el tórax descienda 1 a 3 cm de su altura.
  • La posición de las manos en el tórax varía según la edad del niño, se deben colocar los dedos índice y medio en el centro del esternón, entre los pezones, o con ambos pulgares y en niños más grandes puede requerir compresiones con toda la mano.
  • Aplicar 2 insuflaciones de 1 segundo cada una, apenas soplando, que eleven el pecho del bebé.
  • Alternar 30 compresiones y 2 insuflaciones hasta que llegue la ambulancia.

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