Publicidad
 

ACCIDENTE

|
09/09/2025

Conducía alcoholizado, chocó contra un poste de luz y sus compañeros de trabajo se salvaron de milagro

El grave siniestro vial ocurrió el lunes pasado por la noche, en la ciudad neuquina de Centenario.

En la tranquila noche del lunes en Centenario, un desafortunado incidente conmocionaría la comunidad. Un joven de apenas 20 años, evidentemente alcoholizado, conducía un Chevrolet Prisma a toda velocidad con dos colegas de trabajo como pasajeros. Las cosas rápidamente se salieron de control cuando el automóvil se estrelló violentamente contra un poste de alumbrado público, quedando el vehículo completamente destrozado.

Lee también: El Hospital de Roca se suma al mes de prevención del suicidio: apoyo y contención disponibles

Varios testigos asombrados narraron que el automóvil pasaba como un rayo por el Casco Viejo, levantando una estela de polvo al momento del accidente, y dejando a quienes presenciaron el evento atónitos debido al estruendo resultante. Al observar el caos, primero se pensó que ciclistas podrían haber estado involucrados, hasta que se esclareció que las bicicletas cercanas pertenecían a los ocupantes del auto.

Según los relatos, el áspero impacto fue mitigado en gran medida por el poste de luz, de lo contrario, sus vidas podrían haber estado en peligro. Desde una academia de idiomas frente a la escena del accidente, manifestaron reiteradas inquietudes por la ausencia de medidas de seguridad en la zona, resaltando la necesidad de reductores de velocidad y señalización peatonal para salvaguardar a estudiantes y padres de familia que frecuentemente se encuentran en la cercanía. La comprensión de la magnitud del choque suscitó, además, un clamor generalizado entre los residentes por una mayor regulación de tránsito.

Un exasperante aspecto del incidente consistía en las malas condiciones del vehículo. Al examinarlo, se evidenció que una de sus ruedas traseras era un la de auxilio, un modelo de emergencia no diseñado para soportar altas velocidades. Esta imprudente combinación con la elevada cantidad de alcohol en su organismo -el nivel marcado fue de 0.86 gramos por litro-, le generó al joven una incapacidad aguda para el manejo seguro, aumentando el riesgo peligrosamente.

 

En el accidentado rescate, los equipos de emergencia debieron liberar al conductor aprisionado entre los hierros retorcidos del coche. Posteriormente, fue trasladado de urgencia al Hospital Castro Rendón debido a graves daños en sus extremidades inferiores. Entre tanto, sus acompañantes, de 21 y 28 años, por un golpe de suerte, sufrieron lesiones menores y se encuentran fuera de peligro tras recibir atención médica inmediata.

Este accidente, provocado por irreflexión y negligencia, ha causado una considerable indignación en Centenario. La comunidad no puede pasar por alto que una vez más se transforme a los vehículos en herramientas de potencial fatalidad bajo el mando incorrecto de conductores irresponsables e imprudentes. Tal como añadieron las autoridades locales y los ciudadanos, urge perseverar en la concienciación sobre la responsabilidad al volante para evitar futuros incidentes con consecuencias irreversibles.