Publicidad
 

MÁS REFORMAS

|
11/07/2025

Tras aplicar una feroz motosierra al organismo, el Gobierno designó nuevas autoridades en el INTA

El decreto, que lleva las firmas del presidente Milei y el ministro de Economía Luis Caputo, confirmó como presidente del INTA al ingeniero agrónomo Nicolás Bronzovich, quien recibió rango y jerarquía de Secretario de Estado.

En un movimiento político lleno de controversia, el presidente Javier Milei ha puesto en marcha un desmantelamiento significativo del Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria (INTA) mediante el Decreto 466/2025, estableciendo una nueva dirección para la histórica institución.

Lee también: Preocupación en Viedma por la reforma del INTA: peligran agencias y puestos de trabajo

Con este decreto, el INTA, que antes funcionaba como un organismo descentralizado bajo el Ministerio de Economía, ha sido transformado en un ente desconcentrado bajo la tutela de la Secretaría de Agricultura, Ganadería y Pesca, lo que marca un hito en la reestructuración gubernamental planeada por la actual administración libertaria.

El ingeniero agrónomo Nicolás Bronzovich ha sido designado como presidente del INTA, asumiendo un renovado rol con rango de Secretario de Estado, bajo la supervisión directa de la Secretaría de Agricultura. Bronzovich, reconocido por su vasta experiencia en el sector agropecuario, promete llevar adelante una gestión orientada a maximizar la eficiencia y continuidad en la labor investigativa del organismo.

Una figura no menos relevante en el organigrama renovado es María Beatriz Giraudo Gaviglio, quien conserva un rol destacado ahora como Consejera Técnica. Giraudo, quien anteriormente ocupaba la vicepresidencia del INTA, brindará asesoramiento técnico con carácter ad honorem, lo que refuerza el compromiso del ejecutivo en contar con asesoría especializada sin incurrir en mayores costos operativos.

El pasado martes, con la promulgación del Decreto 462/2025, se dio otro paso clave en la política de desguace del Estado. Este cambio significativa señala la intención del gobierno de garantizar que el INTA continúe su misión investigativa en el ámbito agroindustrial mientras eliminan aquellos roles considerados no esenciales o jurídicamente inconsistentes para su nueva naturaleza como ente desconcentrado.

La administración Milei busca así, según comunicados oficiales, mantener el foco en las competencias nucleares relacionadas con la investigación y asistencia técnica, asegurando una operación funcional, menos burocrática, pero igualmente efectiva en los objetivos primordiales del organismo.

El reajuste estructural está diseñado para conservar las disposiciones fundamentales sobre el registro, administración y vigilancia de los derechos de propiedad, asegurando la vigencia y especialización técnica del INTA dentro de un marco organizativo diferente.

Sin embargo, las decisiones de fondo han generado resistencia y división de opiniones en diversos sectores, tanto políticos como de los trabajadores del organismo, quienes expresan preocupaciones sobre posibles implicaciones para el futuro de la investigación agroindustrial en el país.