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ADIÓS

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27/06/2025

María Rosa Fugazot rompió el silencio y compartió el conmovedor pedido que su hijo René Bertrand

María Rosa Fugazot filtró cuál fue el último pedido de René Bertrand antes de morir: “Me pidió que…”

La repentina y dolorosa partida de René Bertrand, a tan solo 53 años, sigue causando conmoción en el ámbito del espectáculo. Su madre, María Rosa Fugazot, compartió con mucha emotividad el pedido final que su hijo le confió antes de enfrentarse a lo inesperado. En medio de su dolor, María Rosa reveló las discusiones trascendentales que había tenido con René sobre los deseos que él quería cumplir tras su muerte. Sorprendida, recordó cómo, en conversaciones que alguna vez habían comenzado a modo de broma, René detalló sus deseos post-mortem. Él deseaba que parte de sus cenizas fueran esparcidas en lugares emblemáticos para él: la vibrante ciudad de Villa Carlos Paz, el querido club Racing y entre sus colegas en Actores.

El legado de René, vinculado estrechamente con la ciudad de Villa Carlos Paz, era algo invaluable. María Rosa expresó con agradecimiento cómo la comunidad cordobesa lo acogió siempre con cariño, demostrando el amor que ellos también sentían hacia él. En su relato, la actriz no hizo más que recalcar lo estrecho del vínculo que unía a su hijo con aquellos lugares, donde pasó momentos memorables.



Los dolores que llevaron a descubrir su enfermedad, inicialmente invisibles en sus chequeos, fueron la antesala de un diagnóstico devastador de cáncer que ya había hecho metástasis. René afrontó tratamientos intensivos que lo dejaron sumamente debilitado y tomaron un alto precio en su salud general. Tal fue el deterioro que decidió mudarse con María Rosa, su madre, buscando apoyo en todo momento, especialmente considerando su situación familiar con hijos pequeños a cargo.

En sus últimos momentos, René estuvo rodeado de sus seres queridos. Su esposa, Belén, quien todavía procesaba la gravedad de la situación, recibió la conmocionante noticia en una mañana que nunca olvidará. Como María Rosa decía, las conversaciones que comenzaron en un tono casual, resultaron ser proféticas y llenas de significado cuando el realizador ya no pudo estar físicamente presente.



El deseo de René es un recordatorio de que incluso en sus últimos momentos, el amor por sus orígenes y su profesión perduró, reflejándose en esos lugares donde su memoria ahora reside eternamente. La comunidad entera de Córdoba y todos aquellos que alguna vez trabajaron o cruzaron su camino siguen dedicándole un cariñoso adiós que refuerza la afectuosa despedida que él pidió, destacando lo profundo y genuino de su impacto en la vida de tantos.

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