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INNOVACIÓN

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03/01/2025

Llega el autoservicio de combustibles en Argentina

Una marca turca de surtidores de combustible llega al país de la mano de una empresa familiar marplatense, NCM Servicios.

La Argentina está próxima a implementar el autoservicio de combustibles, marcando un cambio significativo en el sector. La empresa marplatense NCM Servicios traerá la tecnología de la marca turca Mepsan, conocida por surtidores con sistemas avanzados, como pantallas táctiles y autodespacho integrado.

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"La innovación de los productos que traemos ahora tiene que ver más con la prestación del equipo con computadora incorporada con pantalla táctil", especificó Luciano Martín, socio gerente de NCM, de acuerdo a NA. Si bien no fueron traídos con el propósito exclusivo del autodespacho, los surtidores de NCM Servicios podrían adaptarse fácilmente a este sistema de autodespacho debido a tener QR integrado, asociándolos a un sistema propio de la estación de servicio en el caso del equipo más básico.

Empresa turca de surtidores de combustible desafía a competidores locales  en Argentina - El Cronista
Al tener QR integrado, permitirá realizar el autodespacho directamente desde el surtidor, sin la necesidad de un tótem adicional.

Federico Sturzenegger, ministro de Desregulación y Transformación del Estado, adelantó que el Gobierno habilitará el autodespacho de combustible en todas las estaciones de servicio del país. Se proyecta que NCM invierta más de USD 2 millones y construya una planta en Mar del Plata para ensamblar los surtidores localmente y abastecer la región.

Mepsan, con presencia en 85 países, buscará competir con marcas ya establecidas como Wayne y Gilbarco. La instalación de estos surtidores requerirá una inversión inicial significativa, estimada entre USD 100.000 y USD 150.000 por estación. La tecnología permite una experiencia moderna, con autodespacho directo desde el surtidor.

Este modelo, popular en países como Estados Unidos y Europa, busca modernizar el sector, mejorar la eficiencia operativa y reducir costos. El proyecto no solo implica cambios tecnológicos, sino también nuevos desafíos en la regulación, la capacitación del personal y la adaptación de los consumidores.