Entrevista con Gonzalo Sánchez

| 23/11/2022

Los nuevos dueños de la Patagonia "no vienen por el agua"

El escritor, periodista e investigador analiza el escenario del sur y sus nuevos actores que integran millonarios y figuras de todo el planeta.

Los nuevos dueños de la Patagonia "no vienen por el agua"

Por Claudio Andrade

Han pasado 16 años desde que el periodista, escritor e investigador Gonzalo Sánchez publicó su libro “La Patagonia vendida, los nuevos dueños de la tierra” (2006) y a partir de entonces mucho cambió el panorama en el sur del planeta.

A fines de los 90 se barajaban nombres pomposos como los “nuevos dueños” del extremo de los mapas: Luciano Benetton, Ted Turner, Sylvester Stallone, Christopher Lambert, entre tantos otros.

Los dos primeros efectivamente compraron su parte. La familia Benetton terminó adquiriendo casi 1 millón de hectáreas, la mayoría entre Chubut y Tierra del Fuego. Turner un paraíso breve de unas 5000 hectáreas en San Martín de los Andes. Los actores, todo indica que solo vinieron a pasear.

Lambert vino a recorrer campos arriba de un helicóptero, pero todo le habría parecido “muy caro”. Leyendas “urbanas” nunca del todo confirmadas en el paisaje agreste y salvaje.

En 2011, Sánchez publicó otro libro que subrayaría el tema que para entonces, según entendieron en la clase política, podía ser central y de Estado para la Argentina y también en Chile. Lo llamó “Patagonia perdida, la guerra por la tierra en el fin del mundo”.

Ambos títulos se han agotado y esperan actualizaciones y reediciones.

Es que una vez más la realidad se movió deprisa. Nuevos actores desembarcaron en la región y comenzó la danza de los dólares.

Uno de ellos fue Joe Lewis, el propietario del club de fútbol Tottenham, quien construyó una mansión, cuentan, de unos 8 millones de dólares, a las orillas del Lago Escondido, a unos 40 kilómetros de El Bolsón. Después llegó el turno de Matar Suhail Al Yabhouni Al Dhaheri, dicen que es la mano derecha del príncipe de Abu Dabi, Mohamed bin Zayed; y de Hamad Jalifa Al Thani, el emir de Qatar quien ha estado de vacaciones en Bariloche. Qatar, si, esa palabra que tanto suena en estos días del mundial.

Lo cierto es que los libros de Sánchez funcionaron y funcionan como un mapa sobre un territorio poco explorado, boscoso y lejano. Con el tiempo se convirtieron en clásicos y quien pretenda entender cómo se movieron las fichas en Patagonia en los últimos 30 años, debe acudir a ellos.

Hasta su profunda investigación “lo extranjero” en el sur remitía a la Sociedad Explotadora de Tierra del Fuego, sociedad de capitales mixtos fundada en 1893; a algún que otro conde perdido en la inmensidad y, por supuesto, a los apellidos Braun, Menéndez y Nogueira que entre fines del siglo XIX y principios del XX fueron, efectivamente, los reyes de la Patagonia de ambos lados de la frontera.

También es cierto que las tierras del sur en el país conocieron la violencia derivada del conflicto mapuche en Mascardi y en la propia tierra adquirida por los Benetton en Chubut.

“Si, es verdad, a esta altura todo mi trabajo sobre Patagonia merece una revisión y una escritura porque fueron cambiando mucho los escenarios. Se agudizó la cuestión del conflicto mapuche, el caso Benetton y la comunidad Santa Rosa, parece una nimiedad al lado de todo lo que ocurrió en Villa Mascardi y la aparición de Jones Huala y demás. Si, sin dudas, merece una revisión porque los extranjeros también cambiaron, vendieron y se transnacionalizó más tierra”, reflexiona Sánchez consultado por El Cordillerano. “Me han pedido por lo menos dos sellos editoriales que lo haga, pero, bueno, lleva laburo”, cuenta.

La pregunta es casi de rigor. ¿Al final, es positivo o negativo la llegada de millonarios extranjeros al sur?

“Yo no sé si está bien o mal, simplemente nunca termina de quedar claro qué es lo que tienen y lo que compran los extranjeros en las grandes compras patagónicas. Siempre tienen un punto no tan claro, entonces siempre hay una problemática sin resolver. La ley de extranjería no es clara, hay situaciones jurídicas que no son claras. Positivo o negativo depende, es relativo, depende de la historia de cada caso”, indica y trae a colación otro caso que generó polémica en Chile sobre todo por la dimensión de sus adquisiciones.

“En el caso de Douglas Tompkins fue positivo porque la tierra que compró la convirtió en parques nacionales y este hombre murió y su legado es que se sigue haciendo eso. Se sigue comprando tierra para que sea pública. Siempre es mejor que haya parques nacionales y tierras públicas. Y es más interesante. Queda pendiente el dónde se puede comprar tierra y dónde no dentro de los límites de parques nacionales”, expresa.

Alguna vez Sánchez escribió: “Más que comprada por extranjeros, la Patagonia ha sido vendida por argentinos. Fue el gran hallazgo de la investigación. Estos hombres no llegaron arbitrariamente, ni corrieron a la gente, sino que los habían invitado a estar acá”.
Uno de los grandes temas y reclamos populares por las compras refiere a que los magnates en realidad vienen por el agua dulce que abunda en esta geografía. Sánchez lo desmiente. “Nadie viene por el agua eso si que es contundente, nadie viene a comprar agua o a quedarse con el agua. En todo caso si hay intereses es por otro tipo de recursos, pero no el agua”, explica.

Su libro, “La Patagonia vendida. Los nuevos dueños de la tierra” tiene un comienzo que no deja de girar sobre sí mismo para indicarnos un hecho indiscutible. La Patagonia es un territorio anhelado, enigmático y parte de los sueños de ricos y aventureros.

“La Patagonia es argentina solo por casualidad.

El hombre que lo dice está sentado detrás de un escritorio de roble: su historia es una entre mi-

les. Es un viejo hacendado de la provincia de Buenos Aires. Fue dueño de campos dentro del Parque Nacional Nahuel Huapi pero resolvió venderlos. Corría la ampulosa década de los 90 cuando apareció por su casa de madera y piedra, levantada entre bosques de arrayanes y arroyos verdes, un magnate norteamericano que le ofertó 15 millo-nes de dólares por el paraíso. Si le quedaba alguna duda,

semejante cantidad de dinero alcanzó para despejarla:

–Entonces hicimos la escritura... Sabe, hay gente muy seria trabajando en la venta de la Patagonia... Como le decía, escrituramos y yo me volví a mis campos de la provincia de Buenos Aires. Hay lugar para todos bajo el cielo de la Argentina. El sur del país, por otro lado, siempre fue de extranjeros.”

En pocas palabras

Gonzalo Sánchez nació en 1977 y trabaja en medios periodísticos desde 1998. Comenzó como redactor de Policiales en el primer diario Perfil y luego fue redactor de la revista Noticias. Además trabajó como editor en Revista XXIII, en el diario Crítica de la Argentina y actualmente en Clarín. Sus crónicas y relatos de viaje fueron publicados en diferentes revistas de América Latina y Europa y también en la antología La Argentina crónica (Planeta, 2007).

Como documentalista, realizó Patagonia: los colores de la discordia y Bric, el nuevo mundo (serie conducida por Jorge Lanata). Colaboró en la investigación del libro 10K, de Jorge Lanata. Publicó La Patagonia vendida, los nuevos dueños de la tierra (2006), Patagonia perdida, la guerra por la tierra en el fin del mundo (2011) y Malvinas, los vuelos secretos (Planeta, 2012).

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