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29/10/2026

De las lluvias de El Niño al avance de la sarna: el complejo escenario que enfrenta la fruticultura

Daniel Pérez, presidente de la cámara de fruticolres de General Roca, detalló los problemas de floración, la caída de fruta y las dificultades para combatir hongos y plagas a tiempo.
La sarna del peral se desarrolla cuando las lluvias coinciden con temperaturas favorables. Foto INTA
La sarna del peral se desarrolla cuando las lluvias coinciden con temperaturas favorables. Foto INTA

La producción frutícola del Alto Valle atraviesa un momento sumamente delicado debido a las inclemencias del fenómeno climático conocido como El Niño. Las constantes lluvias que cayeron antes y durante la floración complicaron de entrada las labores habituales en las chacras.

Sobre este difícil panorama, Daniel Pérez, presidente de la Cámara de Productores Frutícolas de Roca, explicó que "hace rato que venimos lidiando con El Niño, desde antes de la floración, donde ya se nos había complicado para hacer movimientos de suelo y algunas otras cosas".

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Uno de los efectos más graves del temporal se produjo durante la etapa en que los árboles necesitaban ser polinizados. El exceso de agua y la falta de sol impidieron que las abejas hicieran su tarea volando de flor en flor. Al respecto, el dirigente señaló que el mal tiempo "nos ha afectado mucho con el tema de que las abejas no han podido trabajar; no hubo un buen cuaje, una buena polinización".

Esta falencia ya se nota a simple vista en las plantas de manzana red, donde Pérez confirmó que "ya se está viendo mucha menos cantidad de frutos en la planta".

En el caso de las peras, la situación es igual de preocupante porque los frutos pequeños no lograron afirmarse y comenzaron a descolgarse de los árboles. El representante de las chacras detalló que "en las peras se está empezando a caer ahora; se empieza a poner amarillito el cabo y negro el fruto y se empieza a caer, ves que quedan dardos vacíos o donde había cinco queda uno". Esta merma en la cantidad de fruta genera gran incertidumbre sobre el volumen final que se podrá cosechar esta temporada.

A la pérdida de producción se suma la amenaza de hongos perjudiciales para la piel de la fruta, especialmente la sarna del peral, una enfermedad impulsada por la humedad constante. Combatir este hongo exige entrar a la chacra con pulverizadoras apenas para de llover y las hojas se secan. Sin embargo, la acumulación de agua convirtió a los montes en lodazales e impidió el paso de los tractores. Sobre este punto, Pérez remarcó que "no se ha podido entrar al monte porque ha habido montes con mucha agua y la maquinaria no ha podido entrar; la sarna es algo complicado que no se borra después y vas a tener una fruta de mucha menor calidad".

El clima tampoco está dando tregua para realizar la primera cura del año contra la carpocapsa, la plaga que engusana la fruta y que resulta clave para el resto del ciclo productivo. Si bien en los últimos días se abrió una breve ventana de tiempo para fumigar, muchos agricultores continúan frenados por el estado de los suelos. Frente a este desafío, el titular de la cámara concluyó con cierta esperanza pero siendo realista: "rogemos que el tiempo acompañe esta semanita para que todos los productores puedan hacer la aplicación, porque si arrancás mal, ese daño no lo vas a revertir; hay que tratar de convivir con El Niño hasta que esto se revierta".

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