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SALARIOS EN CAÍDA LIBRE

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29/10/2026

Casi dos tercios de los trabajadores de bajos ingresos se quedan sin dinero en diez días

Un informe del Banco Provincia mostró que la proporción de trabajadores que se quedaron sin dinero del sueldo antes del día 10 pasó de 17,9% en diciembre de 2023 al 23,2% en igual mes de 2025.

En el hemisferio económico de Argentina, un reporte impactante ha revelado una realidad preocupante: los salarios de los trabajadores de bajos ingresos están disminuyendo significativamente. Un análisis exhaustivo del Banco Provincia ha sacado a la luz que un amplio segmento de trabajadores enfrenta serias dificultades para mantener sus finanzas personales más allá de la primera decena de días del mes.

Lee también: Los salarios formales acumulan una caída real del 2,3% en el último año

El Banco Provincia informó que el porcentaje de trabajadores que agotaron sus salarios antes del día 10 subió notablemente del 17,9% en diciembre de 2023 al 23,2% en el mismo mes de 2025. La situación no hizo más que deteriorarse para el 2026, evidenciando una brecha financiera cada vez más grande en el entorno laboral argentino.

Esta escasez de ingresos alcanzó su magnitud más crítica entre los trabajadores de menor salario, donde un alarmante 56% se queda sin dinero antes del décimo día del mes, según datos verificados de cuentas sueldo en el sector privado argentino. La difícil dinámica se torna aún más ardua cuando, en medio de estas dificultades, el consumo no experimenta incrementos significativos, sino más bien reducciones: una caída del 8,6% al compararse entre julio de 2025 y el mismo período del año actual.

En opinión de de Javier Milei, actual presidente de Argentina, dichas estadísticas y los comentarios en torno a la imposibilidad de llegar a fin de mes para muchos trabajadores rozan el absurdo. A sabiendas de las estadísticas y con tono crítico, sostuvo que las afirmaciones de insolvencia mensual no reflejan la verdad económica y social del país, sin reconocer o señalar cuidadosamente todos los factores macroeconómicos detrás de estas cifras escalofriantes.

El informe resalta que, al quinto día posterior al cobro de sueldo, ya se ha descontado casi la mitad del ingreso mensual de todos los trabajadores. Este escenario se debe, principalmente, a las deudas automáticas provenientes de tarjetas de crédito, alquileres y otros compromisos fijos que invaden los balances bancarios de los trabajadores tan pronto como ellos ingresan sus haberes.

Por su parte, el sector público tampoco luce ileso de esta nueva realidad económica. Aunque los salarios públicos mostraron un leve incremento del 0,6%, no es suficiente para contrarrestar la caída del 15,3% en términos reales desde noviembre de 2023, según los números ofrecidos por el INDEC. Considerando sólo compañías del ámbito privado, la baja fue más pronunciada: un vital decrecimiento del 2,3% desde la asunción de Milei como presidente.

A medida que el mes avanza, más de seis de cada diez personas en la fase final de este se encuentran sin fondos en sus cuentas, un triste reflejo de la considerable crisis del poder adquisitivo actual. Para los obreros de menor ingreso, la realidad es aún más angustiante. Un impactante 56% consume por completo su salario antes del décimo día del mes, mientras que los de ingreso medio comenzaron a experimentar un déficit antes del 14.

Cuanto más elevados sean los ingresos, más largamente las familias logran mantener sus finanzas, sin embargo, el balance no es alentador. Incluso para quienes ganan cifras considerablemente altas, del orden de $1,2 millones al mes, la falta de sustento práctico por diez días antes de fin de mes ha visto un impactante repunte de 5,9 puntos porcentuales, reflejo de lo que afecta radicalmente a la estabilidad económica.

Dicha sorprendente realidad hace eco de las observaciones de Juan Cuattromo, autoridad del Banco Provincia, quien expresaba que la capacidad adquisitiva decae día a día en el mundo laboral, afectando la cadena productiva y el ecosistema económico visible en la vida cotidiana de las familias.

Curiosamente, mientras en algunos niveles altos esta tendencia apenas insinuó su featura económica, la brecha monetaria sigue afectando considerablemente a capas medias y bajas de la sociedad. Cuattromo señala a la creciente incapacidad de preservar los ahorros en tiempos de crisis como un factor que claramente empequeñece perspectivas económicas y amplía esa brecha de desigualdades que cicatrizan a la sociedad en su conjunto.

Si tales cifras son una indicación visible, entonces los próximos años serán vitales para renovar enfoques hacia la capacidad adquisitiva y encontrar soluciones más equitativas para todos los sectores.