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17/10/2026

El antecedente judicial detrás de la absolución por la muerte de Horus y la reacción de las proteccionistas en Roca

La resolución tomó como referencia un caso anterior en el que el máximo tribunal provincial también había dispuesto una absolución por la muerte de un perro. Tras conocerse el veredicto, la organización proteccionista Ranhu expresó tener preocupación por el precedente que podría dejar.
Horus murió en agosto de 2024 tras recibir dos disparos. Foto: gentileza
Horus murió en agosto de 2024 tras recibir dos disparos. Foto: gentileza

La absolución de Omar Sáez en el juicio por la muerte de Horus, el perro que recibió dos disparos en agosto de 2024 en Roca, tuvo entre sus fundamentos un antecedente del Superior Tribunal de Justicia (STJ) de Río Negro. La jueza Verónica Rodríguez consideró el precedente conocido como “Abdala”, en el que se había dispuesto la absolución de un hombre acusado por la muerte de otro perro,  Byron.

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La resolución generó además la reacción de la organización proteccionista Ranhu, que emitió un comunicado donde mencionan tener preocupación por las implicancias que podría tener el fallo.

Según informó el Ministerio Público Fiscal, en el caso “Abdala” el máximo tribunal provincial había resuelto absolver al imputado porque la acusación no había logrado demostrar que hubiera actuado con la perversidad requerida por el delito. Ese antecedente fue tenido en cuenta por Rodríguez al resolver la situación de Sáez, quien llegó a juicio acusado de crueldad animal.

El antecedente que tuvo en cuenta la jueza Verónica Rodríguez se remonta al caso de Byron, un perro que murió en Roca en septiembre de 2021 tras ser agredido por un hombre que paseaba con un cachorro en brazos. El episodio había quedado registrado en video y llegó al Superior Tribunal de Justicia de Río Negro, que confirmó la absolución del acusado.


En aquella causa, la acusación estaba encuadrada como matar a un animal por espíritu de perversidad, una figura contemplada en la Ley Nacional 14.346 de maltrato animal. Al revisar el caso, el máximo tribunal provincial concluyó que no se había demostrado ese requisito y consideró que tampoco podría acreditarse en un nuevo juicio, por lo que correspondía cerrar el proceso sin prolongarlo.

Entre sus argumentos, el STJ analizó que la agresión se había producido en una situación circunstancial y como reacción ante la presencia del perro, y que no se había probado que el acusado hubiera actuado por placer o con una intención perversa. Sin embargo, el tribunal aclaró que absolverlo no significaba considerar correcta su conducta.

Durante el debate por la muerte de Horus, la defensa también había planteado argumentos vinculados con la responsabilidad de los propietarios de perros potencialmente peligrosos y las medidas de seguridad previstas en la legislación provincial. En su exposición, la defensa penal pública sostuvo que el episodio podría haberse evitado si se hubieran tomado las precauciones necesarias para impedir que los animales escaparan de sus instalaciones.

La absolución se conoció luego de que la Fiscalía y la querella solicitaran que Sáez fuera declarado penalmente responsable. El acusado había reconocido haber efectuado disparos durante un conflicto entre perros de ambas familias, aunque sostuvo que primero tiró al aire y después al suelo, y que no sabía que había herido a Horus.


La decisión provocó una inmediata reacción de Ranhu, una de las organizaciónes proteccionistas de Roca. A través de un comunicado, sus integrantes expresaron que nunca imaginaron que el juicio terminaría con la absolución y reconocieron sentirse profundamente dolidas.


“¿Qué mensaje deja una resolución como esta?”, se preguntaron desde la organización, al cuestionar qué interpretación podría hacerse de un caso en el que una persona utilizó un arma contra un animal en medio de un conflicto. Las proteccionistas señalaron que, si bien pueden existir situaciones difíciles entre perros, consideran que los disparos y el sufrimiento provocado no pueden convertirse en una respuesta aceptable.


En el texto, Ranhu aclaró que reconoce que la Justicia tiene sus procedimientos, fundamentos y decisiones, aunque manifestó que le cuesta comprender el resultado del proceso a partir de las pruebas y los testimonios expuestos durante el juicio. También expresó preocupación por el precedente que, desde su perspectiva, podría dejar la resolución.


“Nos preocupa que alguien pueda interpretar que utilizar un arma contra un animal es una forma válida de resolver un conflicto”, plantearon. La organización remarcó que su trabajo cotidiano está orientado a promover la educación, la concientización y el respeto por la vida de los animales, y sostuvo que decisiones como esta "generan frustración entre quienes trabajan para evitar situaciones de violencia".

Las proteccionistas también pusieron el foco en el sufrimiento de Horus y en la dificultad de continuar con su tarea frente a episodios que consideran un retroceso. Aun así, reafirmaron su compromiso con la defensa de los animales y reclamaron mayor responsabilidad y respeto por sus vidas.

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