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23/09/2026

¿Cómo es la vida de los 43 pingüinos de Magallanes que fueron trasladados a Bubalcó?

Tras el cierre del acuario de Mar del Plata, el bioparque rionegrino albergó a la colonia. Paula Rajneri, directora institucional, detalló sobre la adaptación, las pautas de manejo y la importancia del respeto hacia los animales nacidos en cautiverio.
El equipo del bioparque sigue de cerca el reconocimiento que hacen del hábitat. Foto Tania Domenicucci
El equipo del bioparque sigue de cerca el reconocimiento que hacen del hábitat. Foto Tania Domenicucci

Benjamín Ríos

A medida que pasan los días, los 43 pingüinos de Magallanes que fueron reubicados en la Fundación Bubalcó, van tomando más confianza recorriendo su nuevo hogar que fue acondicionado especialmente para ellos. Las aves llegaron a medidos de septiembre y fueron trasladados tras el proceso de quiebra del ex Aquarium de Mar del Plata. 

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La iniciativa surgió a partir del pedido de ayuda de la entidad de origen. Paula Rajneri, presidenta de la Fundación contó: "Nos llamaron del ex Aquarium de Mar del Plata y nos preguntaron si podiamos recibir a los pingüinos que ellos tenian que reubicar porque están en un proceso de quiebra". 

Frente a esta situación, la prioridad fue determinar si contaban con los recursos técnicos para albergarlos. "Lo primero que hacemos es solicitarle al biólogo para que pueda ver las instalaciones que teníamos disponibles y si efectivamente podíamos darles el bienestar que necesitan", explicó.

Ante las dudas habituales de la opinión pública sobre por qué no son devueltos al mar, Rajneri fue categórica sobre el estado de la colonia y aclaró que "esto no es una liberación, porque una liberación no es posible; son animales nacidos y criados en cautiverio, por ende no se pueden liberar". 

 Las aves llegaron a medidos de septiembre. Foto Tania Domenicucci

 

La especialista remarcó que "son animales que por su origen, por su historia, por cuestiones sanitarias, por cuestiones del hábitat natural, no son liberables. Dependen del cuidado humano para sobrevivir".

El traslado e ingreso de la colonia al predio rionegrino transcurrió con total normalidad, permitiendo una rápida toma de contacto con el entorno hídrico. "Llegaron los 43 muy bien. Los notamos supertranquilos, los liberamos y se tiraron al agua inmediatamente", detalló Rajneri. 

En esta primera etapa, el equipo del bioparque sigue de cerca el reconocimiento que hacen del hábitat. Rajnerí destacó “la emoción es ver cada día cómo van conociendo un poquito más el lugar. Aún nadan en círculos como en su pileta anterior, todavía no descubren todo este espacio que les armamos".

La iniciativa surgió a partir del pedido de ayuda de la entidad de origen. Foto Tania Domenicucci

 

El agua necesitan y las obras para su nuevo hogar

Una de las principales dudas giraba en torno al tipo de agua que estas aves iba a requerir. Sin embargo, la adaptación al agua dulce no representa ningún impedimento biológico. "No hay ningún problema con que estén en agua dulce. Lo que ellos necesitarían a nivel sal se le puede dar vía oral con la alimentación", explicó Rajneri.

"Ellos tienen una glándula, que es la que se relaciona con esto de la sal, que también se modifica con el tiempo, se adapta", señaló.

Por otro lado el acondicionamiento del lugar exigió una inversión que requirió la articulación con actores del sector privado regional. "Adaptar este espacio para los pingüinos fue una inversión importante. La única forma de hacerlo fue con ayuda de empresas comprometidas, proveedores comprometidos de acá de la zona", señaló la directora. 

Paula Rajneri es la presidenta de la Fundación Bubalcó. Foto Tania Domenicucci

 

En cuanto a las características del lugar donde vivien, la profesional describió que "están en un recinto que es circular, rodeado por agua, tiene dos piletas que están separadas, pero unidas en una parte por un canal de 90 metros". 

Este diseño responde directamente al comportamiento biológico del animal. "Esta especie nada como un torpedo abajo del agua; sería la primera vez que tienen instalaciones para hacer este tipo de nado", destacó Rajneri. 

La presidenta de la fundación expresó que "nuestra expectativa con tener este espacio natural es que hagan las madrigueras que harían también en la naturaleza".

 La adaptación al agua dulce no representa ningún impedimento biológico. Foto Tania Domenicucci


¿Qué pasa con las temperaturas de la región?

En cuanto a las temperaturas de la región, existe la creencia errónea de que estas aves únicamente habitan ambientes fríos. Sin embargo Rajneri sostuvo que "los pingüinos de Magallanes no son pingüinos antárticos... van desde las Islas Malvinas hasta el sur de Brasil, son pingüinos de clima templado". 

"En sus colonias en silvestría, por ejemplo Península Valdés, superan ampliamente los 40 °C y la térmica puede llegar a subir hasta los 50 °C... no hay nada de esta temperatura que les resulte perjudicial", remarcó.

Para mitigar picos de calor en el Alto Valle, la infraestructura cuenta con tecnología de control ambiental: "Acá tenemos un agua que se mantiene todo el año a 15 °C y tenemos sistema de riego para que baje la temperatura de todo el área", indicó.

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¿Cómo es la rutina de los 43 pingüinos ?

La rutina de los 43 ejemplares incluye un esquema de nutrición ordenado que busca afianzar la relación con sus cuidadores. "Ahora les estamos dando jurel, ellos comen distintos tipos de pescado y mariscos. El jurel lo han aceptado perfectamente bien", detalló Rajneri. 

"Hoy los estamos alimentando dos veces al día, un horario en la mañana, un horario en la tarde", señaló. 

Esta interacción periódica persigue un fin sanitario clave: "Estamos queriendo que se acerquen a la alimentación porque queremos construir una confianza entre ellos y nosotros para poder después hacer los trabajos de manejo que necesitamos". 

Los profesionales de Bubalcó tiene muy buenas expectativas. "A nivel bienestar, se alimentan... El veterinario del Aquarium dijo que les iba a tomar dos semanas una adaptación total", señaló Rajneri. 

  y el bienestar de los animales. Por un lado, se busca evitar el deterioro de la piscina: "Tratamos de que salgan por estas telas que les preparamos para que no rompan la geotextil y no se genere un problema con la pileta", explicó. 

La operatoria del bioparque combina el trabajo diario en terreno con el soporte de especialistas. "En Bubalcó somos un equipo permanente de 10 personas, más consultores científicos y los guardianes del parque. Nosotros con los profesionales armamos los protocolos y capacitamos al personal idóneo", detalló Rajneri sobre el esquema de la fundación.

El equipo a cargo cuida con mucho cuidado la preservación de las instalaciones. Foto Tania Domenicucci


Información correcta y respeto al momento de las visitas 

La directora hizo un llamado directo a la responsabilidad informativa de la comunidad: "Pedimos mucho desde redes sociales y desde la comunicación la responsabilidad de no difundir información errónea... Chequear los datos antes de hablar porque perjudica mucho el trabajo de conservación", comentó.

La referente sostuvo que "la educación ambiental está muy presente porque realmente, mientras uno más trabaja en conservación, más se da cuenta que si no empezás a trabajar en un cambio en cómo la gente se relaciona con la naturaleza no vamos a ningún lado".

En ese sentido, envió un mensaje claro a los visitantes sobre cómo comportarse en el bioparque. "Esta es la casa de estos animales, son todos animales que no pueden volver a su hábitat... Si vos venís como invitado a su casa, tenés que seguir sus reglas. Hay un privilegio enorme en poder admirar estas especies de cerca sin molestarlas, sin estresarlas. Se trata de entender que tenés que mantener tu distancia y simplemente observarlo es el privilegio en sí mismo", finalizó.

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