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18/08/2026

De distintos puntos del país a Roca para estudiar: cómo funciona la residencia de Fundación Sí

Actualmente 16 jóvenes viven en la residencia universitaria de la organización, acompañados por un grupo de voluntarios que los asiste durante su recorrido académico y cotidiano.
La sede de la Fundación Si funciona hace cinco años en Roca. Foto: gentileza
La sede de la Fundación Si funciona hace cinco años en Roca. Foto: gentileza

Llegar a una ciudad nueva para comenzar una carrera universitaria implica mucho más que empezar a cursar. Para algunos jóvenes significa dejar su familia, sus amistades y el lugar donde crecieron para instalarse a cientos de kilómetros de distancia. En Roca, Fundación Sí cuenta desde hace cinco años con una residencia universitaria destinada justamente a acompañar ese proceso.

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Actualmente, 16 estudiantes viven en la residencia de la organización, provenientes de distintos puntos del país. Algunos llegaron desde localidades de la Línea Sur y otros desde lugares mucho más alejados, con el objetivo de estudiar una carrera que no podían cursar en sus ciudades de origen.

La residencia forma parte de uno de los principales proyectos de Fundación Sí, una organización que nació en Buenos Aires vinculada al acompañamiento de personas en situación de calle y que con los años amplió sus programas a otras áreas. En el caso de las residencias universitarias, la propuesta busca que jóvenes que tienen dificultades económicas o viven en lugares alejados puedan acceder a una carrera y sostener sus estudios.

Silvina Malnis, voluntaria de Fundación Sí en Roca charló con ANRoca y comentó cuál es la función que cumple la organización a la hora de brindar acompañamiento: "Se brinda la posibilidad de tener un lugar, una residencia y allí se les brinda la comida como también el acompañamiento pedagógico necesario". Pero no termina ahí ya que la parte importante del proyecto está sostenida por quienes participan como voluntarios y mantienen un vínculo cotidiano con los estudiantes.

Silvina Malnis, una de las referente y voluntaria de la Fundación en Roca. Foto: Tania Domenicucci
Silvina Malnis, una de las referente y voluntaria de la Fundación en Roca. Foto: Tania Domenicucci

"Cada voluntario acompaña a un estudiante en esto de haber venido a vivir a un lugar nuevo, a brindar contención", contó Silvina. El objetivo, explicó, es estar atentos a lo que cada joven necesita y extenderle una mano en aquellas cuestiones que exceden lo académico.

En la práctica, eso puede significar desde ayudar frente a una dificultad cotidiana hasta estar atentos a cuestiones vinculadas con la salud o la adaptación a la ciudad. También pueden organizarse actividades entre residentes y voluntarios y recurrir a la red nacional de colaboradores que la Fundación tiene para asistir cuando aparece alguna necesidad específica.

"Si algún estudiante necesita un apoyo en alguna materia, se busca un profesor que capaz que es de Corrientes, pero que es un voluntario de la Fundación y puede ayudar a ese estudiante", ejemplificó Silvina.

Una residencia que recibe estudiantes de todo el país

La posibilidad de acceder a una residencia no está limitada a jóvenes de Roca ni de Río Negro. La inscripción es nacional y atraviesa un proceso de selección que incluye entrevistas y distintas instancias de evaluación.

La convocatoria para ingresar a las residencias se realiza todos los años entre mayo y julio. Los jóvenes interesados deben anotarse a través de la página de Fundación Sí y, a partir de allí, comienza un proceso que permite determinar en qué residencia podrían continuar sus estudios.

A Roca, por ejemplo, llegan jóvenes de la Línea Sur, Bariloche y El Bolsón, pero también hubo estudiantes provenientes de otras regiones del país.

La ciudad es además una de las sedes posibles dentro de una red que actualmente cuenta con 27 residencias universitarias. La asignación también depende de la carrera que el estudiante quiera estudiar y de la oferta académica disponible en cada lugar.

La dinámica también funciona a la inversa: que jóvenes de Roca pueden terminar sus estudios en otras provincias. Entre los casos que conocen desde la organización hay, por ejemplo, un joven de la ciudad que actualmente estudia Arquitectura en Corrientes.

La residencia local todavía no tiene egresados porque lleva apenas cinco años funcionando, aunque dos estudiantes se encuentran actualmente en proceso de finalizar sus carreras. A nivel nacional, la experiencia ya tiene otro recorrido: más de 150 jóvenes que pasaron por las residencias lograron recibirse de distintas profesiones. "Ya se han recibido médicos, arquitectos, enfermeros, maestros", destacó Silvina.

No todos los recorridos, de todos modos, terminan de la misma manera. Algunos estudiantes cambian de carrera y otros deciden dejar sus estudios. Desde la Fundación entienden que esas decisiones también forman parte del proceso que atraviesa cualquier joven cuando comienza una carrera.

"La idea un poco de la Fundación es acompañar a que estos jóvenes que tienen la intención de ser profesionales puedan hacerlo", resumió Malnis.

El lado voluntario del proyecto

En Roca, alrededor de 16 voluntarios participan actualmente del proyecto de residencia. La cantidad puede variar y la organización mantiene abiertas las convocatorias para quienes quieran conocer la propuesta y sumarse.

No existe un único perfil de voluntario. Algunos acompañan directamente a los estudiantes, mientras que otros pueden colaborar desde sus profesiones o conocimientos.

"La Fundación tiene un montón de voluntarios de distintas índoles", explicó Silvina. Esa red permite que un estudiante pueda acceder, por ejemplo, al acompañamiento de un profesor o de un profesional que esté dispuesto a brindar su tiempo. En todo el país son más de 3.000 voluntarios los que participan de las distintas iniciativas de la organización.

Silvina lleva cinco años formando parte del proyecto y, al hablar de su experiencia, hay una palabra que repite mucho y es, acompañar. "Todo el mundo tiene su historia, cada uno sus cosas, sus maneras de cocinar, sus cosas que trae de su casa", contó sobre la convivencia y el vínculo que se genera con los estudiantes.

Silvina sostiene que es fundamental el acompañamiento en la formación profesional. Foto: Tania Domenicucci
Silvina sostiene que es fundamental el acompañamiento en la formación profesional. Foto: Tania Domenicucci

 

Para ella, esa cercanía es también lo que hace que el trabajo tenga un significado especial. "Es muy gratificante", aseguró. Y agregó que lo que la inspira a continuar es justamente poder "ayudar a alguien que quiere superarse, que quiere ser mejor, que quiere tener una profesión".

Quienes quieran conocer el proyecto y convertirse en voluntarios pueden acercarse a través de las redes sociales: en instagram aparecen como Fundación Sí Roca, donde se anuncian las convocatorias y reuniones para nuevos integrantes.

Un nuevo proyecto con las infancias

El trabajo de la organización en Roca sumó además recientemente una nueva propuesta. Hace aproximadamente un mes comenzó a implementarse Sí Pueden, un proyecto de Fundación Sí destinado a niños, niñas y adolescentes.

En este caso, el objetivo no está puesto en el acompañamiento escolar tradicional, sino en generar espacios lúdicos donde puedan trabajarse las emociones, la confianza  y la contención.

Así, mientras la residencia universitaria acompaña a jóvenes que llegaron a Roca para construir su recorrido profesional, el nuevo proyecto busca trabajar desde edades más tempranas. Dos propuestas diferentes que, en la ciudad, empiezan a compartir una misma red de voluntarios y una idea que atraviesa el trabajo de la Fundación: acompañar procesos y generar oportunidades allí donde muchas veces las condiciones de partida no son las mismas para todos.

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