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18/08/2026

Weretilneck sobre el traspaso de las rutas nacionales: "Estamos en la última semana de una negociación, compleja, difícil"

El gobernador aseguró que la negociación con Nación atraviesa su etapa final. Los 18 contratos de obra pendientes y el control de carga de los camiones son los principales puntos todavía en discusión.
El deterioro de la Ruta 151 se evidencia en los numerosos pozos y daños sobre la calzada. Foto: Candela Rossi Bustafán
El deterioro de la Ruta 151 se evidencia en los numerosos pozos y daños sobre la calzada. Foto: Candela Rossi Bustafán

El gobernador de Río Negro, Alberto Weretilneck, pide una sola cosa antes de cerrar el traspaso de las rutas nacionales 22 y 151 a la provincia: que los rionegrinos, más allá de cualquier grieta partidaria, coincidan en un diagnóstico compartido: “Lo único que pido a las rionegrinas y a los rionegrinos es que no pongamos ningún tipo de excusas. Seamos honestos con nosotros mismos, y más allá de la pertenencia partidaria —si es peronista, si es libertario o si es del PRO a nivel nacional—, que todos coincidamos en que la Nación nos abandonó”, planteó el gobernador en declaraciones a Canal 10.

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Convencido de que la negociación con la Nación se resolverá en una o dos semanas, el mandatario repasó los puntos más ríspidos de una discusión que incluye 18 contratos de obra paralizados y el control de carga de los camiones.

Primero explicó que “cuando nosotros vamos a la estación de servicio y llenamos el tanque, el 50 por ciento del costo de los combustibles se lo lleva la Nación en impuestos. Y con eso tenía que haber mantenido la ruta”, y como esos fondos nunca llegaron, el mandatario no dudó en afirmar: “Nos afanaron”.

Convencido de que existe consenso sobre que la Nación abandonó el mantenimiento de las rutas, el gobernador adelantó que “la provincia se va a hacer cargo, como tantas otras cosas a lo largo de nuestra historia. No es una decisión fácil, pero significa no echar más culpas y hacernos cargo de los temas”, y acotó: “La fácil sería echar la culpa, la difícil es hacerse cargo”.

Dieciocho contratos y ninguna certeza

Donde la negociación se vuelve compleja es debido a que Vialidad Nacional mantiene abiertos 18 contratos de obra en las rutas rionegrinas —entre ellas la 22 y la 151—, firmados con empresas constructoras que en muchos casos dejaron los trabajos a mitad de camino, como la rotonda de Choele Choel, el cruce de la Ruta 22 por Puente 83 o el tramo de la Ruta 151 próximo a Catriel.

Algunas de esas empresas directamente ya no existen. Hay obras paralizadas, juicios en danza y recursos de amparo circulando por los tribunales.

“La postura que planteamos claramente es: aceptamos la ruta, pero definamos claramente qué pasa con esos contratos”, explicó, y eligió un ejemplo puntual para graficarlo: la rotonda de Choele Choel, donde Vialidad Nacional tiene un contrato vigente con la empresa Equimaq. “Yo recibo la rotonda. ¿Y después qué hago? ¿Tengo que seguir con el contrato de Equimaq? ¿Cuál es el monto? ¿Vialidad se va a hacer cargo o no?”, enumeró, describiendo un escenario en el que, si esas preguntas no se resuelven antes de la firma, es la provincia la que terminaría respondiendo por deudas y compromisos que no generó.

El control de carga, el otro punto duro

Si los contratos heredados son el primer nudo de la negociación, el control de carga es el segundo, y quizás el más simbólico. Río Negro exige tener la potestad de controlar el peso de los camiones que circulan por las rutas que va a recibir y mantener —una discusión que, según pudo reconstruirse, viene trabándose en la mesa de negociación desde hace semanas—. La lógica que expone el gobernador es simple: no tiene sentido que la provincia invierta en reparar una ruta si después no puede impedir que un camión pase con un sobrepeso que la destruye en poco tiempo. “Si nosotros ponemos plata para que la ruta esté bien, y los camiones pasan con exceso de peso, seríamos ridículos”, planteó.

La respuesta que recibió de la Nación, contó, fue una negativa envuelta en un argumento formal: el control de carga es potestad nacional, no provincial.

Con esos frentes todavía en debate, Weretilneck ubicó la negociación en su tramo final. “Estamos en la última semana de negociación. Compleja, difícil”, admitió, sin ocultar que las conversaciones con la Nación llevan meses de idas y vueltas. Y dejó en claro qué lo motiva a seguir adelante con esta negociación: “Prefiero que se enojen conmigo, porque estoy tardando quizás un poquitito más, o porque doy una solución que no es la adecuada, a que el rionegrino padezca todos los días la desidia nacional”.

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