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18/07/2026

El "Efecto Scaloneta" agota toda la mercadería a horas de la final contra España

Los vendedores de camisetas tuvieron una excelente racha con el recorrido de la Selección en el Mundial. Varios ya se quedaron sin stock. 
A Cecilia le quedaba la última camiseta de la Selección. Foto Tania Domenicucci
A Cecilia le quedaba la última camiseta de la Selección. Foto Tania Domenicucci

La expectativa es total y se respira en cada rincón de la ciudad. Mañana la Selección Argentina se enfrentará a España en un duelo que promete paralizar al país entero, pero en las calles roquenses la final ya se está jugando desde hace días en el terreno comercial.

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El vertiginoso camino del conjunto nacional hacia el último partido del torneo provocó un verdadero aluvión de ventas que dejó los estantes y los puestos de la vía pública prácticamente vacíos. Camisetas, vuvuzelas, banderas y maquillajes volaron en cuestión de horas, transformando la previa en un éxito rotundo para los vendedores locales.

Cecilia, una vendedora ambulante que habitualmente se instala sobre calle Tucumán exhibió orgullosa la última camiseta que le quedó en su puesto para vender.

“Con las camisetas me ha ido bastante bien. He vendido una buena cantidad. Esta es la última que me queda, es bordada, la estoy dejando a un precio accesible en 20.000 pesos para que todos puedan tener y disfrutar del Mundial. Yo ya gané; en realidad ganamos todos”, aseguró Cecilia con una sonrisa.

La vendedora también reconoció que el impacto de ver al equipo en el partido decisivo genera un alivio enorme en el sector. A pesar del sufrimiento inicial y los nervios lógicos de cada cruce eliminatorio, destacó la felicidad de alcanzar esta instancia y se ilusiona con la posibilidad de coronar la semana descorchando los festejos el domingo por la tarde.

Alejandro tuvo muy buenas ventas durante el Mundial. Foto Tania Domenicucci

 

Un panorama idéntico se observa al recorrer el centro de la ciudad, donde los puestos callejeros muestran un paisaje muy distinto al de hace tres semanas, cuando desbordaban de mercadería. Alejandro, otro reconocido vendedor ubicado en la esquina de Sarmiento y Tucumán recordó con asombro cómo los clientes arrasaron con productos de todo tipo, obligándolo a reponer constantemente hasta agotar el stock de los artículos más llamativos. 

“Estaba repleto de mercadería, pero ahora esto es lo que nos está quedando. La verdad que se ha vendido muy bien todo lo relacionado con la vuvuzela y la camiseta, gracias a Dios. Ahora nos quedamos sin vuvuzelas, y lo que más se está vendiendo a último momento son las pinturitas para la cara y las cornetas chiquitas. Antes teníamos camisetas personalizadas del Dibu Martínez, de Messi, de Maradona y de De Paul, y se vendió absolutamente todo”, repasó Alejandro sobre el frenesí comercial de las últimas jornadas.

El comerciante resaltó que el impulso definitivo se sintió con fuerza tras el último partido, lo que derivó en mañanas enteras de trabajo sin descanso.

Este impacto económico no se limitó únicamente a la venta informal o callejera; las tiendas de indumentaria deportiva registraron un movimiento constante que alteró la dinámica habitual del invierno comercial. En Bover, una tradicional tienda de fútbol de la ciudad, los mostradores se convirtieron en un imán para los fanáticos rezagados que buscaban desesperadamente vestirse con los colores de la Selección antes del pitazo inicial.

Lisandro agotó casi todas las camisetas de la Selección. Foto Tania Domenicucci

 

“La verdad que nos vino de diez porque es un momento donde todos compran, todos quieren tener algo de Argentina y está muy bueno. Eso genera que la gente gaste un poco más y que invierta en la ciudad. La locura va en aumento a medida que el equipo avanza, eso siempre va sumando y sumando. Nos quedan muy pocas camisetas y banderas”, explicó Lisandro, dueño del comercio.

El joven detalló que el abanico de compras fue sumamente variado, incluyendo desde indumentaria oficial como camisetas titulares, conjuntos de entrenamiento, buzos y camperas, hasta elementos festivos como cotillón e incluso vasos temáticos. 

“Messi siempre vende y siempre va a vender más que nadie. Es una ayuda constante que nos llega desde Estados Unidos. Aunque claro, si pasa como el otro partido donde nos vienen a salvar las papas Enzo Fernández o 'El Toro' Lautaro Martínez, la gente automáticamente empieza a pedir las camisetas de ellos. Pero la figura de Leo es fija”, concluyó.

Con las últimas horas del sábado corriendo contrarreloj, las expectativas de los comerciantes roquenses coinciden plenamente. Todos esperan cerrar las persianas esta tarde con los estantes completamente vacíos y desequipados, habiendo liquidado hasta el último remanente de cotillón. 

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