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LA MIRADA ESTÁ EN LA CÁMARA FEDERAL

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10/07/2026

Los querellantes en la causa $LIBRA apelaron su apartamiento

Días atrás también apeló Martín Romeo, otra de las víctimas. Todos sostienen que el juez prejuzga sobre el caso y desconoce pruebas clave.

En una nueva vuelta de tuerca en la polémica causa $LIBRA, todos los querellantes han decidido presentar una apelación contra la decisión de apartarlos del proceso. Esto, tras un fallo que excluyó a los damnificados del rol de parte querellante en una supuesta estafa relacionada con la criptomoneda.

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Esta decisión ha generado preocupación y esbozado una vez más la importancia que la justicia imparte en la adecuada defensa y reconocimiento de las víctimas en procesos penales de gran envergadura.

El abogado y dirigente social Juan Grabois tomó la delantera en la defensa de cuatro de las víctimas, quienes alegan que el juez Martínez De Giorgi prejuzgó el caso y dejó de lado pruebas esenciales que acreditan una compleja maniobra de defraudación. Junto a Grabois, muchos otros como Martín Romeo también se unieron a esta apelación que, en esencia, busca una revisión por parte de la Cámara Federal de Comodoro Py, pieza clave para reorientar el caso hacia un juicio más justo.

El meollo de la disputa radica en la aparición de evidencias que, según los querellantes, fueron desconsideradas por el juez de primera instancia. Documentación peritada, extracciones de dispositivos involucrados, y revelaciones cruciales hechas por la periodista Nancy Pazos apuntan a una fraudulenta operación con la criptomoneda que, de acuerdo con versiones oficiales, había sido planteada como un esquema de soporte a las pequeñas y medianas empresas argentinas: una promesa que se desmoronó a medida que se multiplicaban las denuncias sobre un desordenado manejo de fondos e inversores.

Asimismo, el contexto de intereses políticos aumenta la presión sobre la Cámara Federal que, integrada actualmente por los jueces Mariano Llorens, Leopoldo Bruglia y Pablo Bertuzzi de la Sala I, enfrenta el dilema de potencialmente remover al juez original y restablecer a los querellantes como piezas fundamentales para realizar un juicio justo. Este será un episodio decisivo puesto que la credibilidad de la justicia argentina se encuentra bajo la lupa, especialmente en un contexto donde la implicación judicial podría repercutir en dimensiones de gobernanza a nivel nacional.

La controversia también lanza una luz sobre la trayectoria y los cambios recientes en la constitución de la Cámara Federal, implicando traslados y designaciones bajo decisiones gubernamentales previas al actual mandato presidencial. Precisamente, las especulaciones son muchas: desde nombramientos, como el del posible juez titular Bertuzzi, hasta el dilema latente contra la CIDH por parte de aquel otro magistrado que reclama su permanencia.

Las próximas semanas prometen una escalada de tensiones y una redefinición sustancial del caso y su desarrollo futuro, además de posibles ajustes en el equipo judicial para enfrentar el miollo jurídico en el horizonte de la justicia federal.