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04/06/2026

"No duele, no sangra y no da síntomas": el riesgo de postergar los controles y no poder actuar ante el cáncer

El sistema de salud local ya cuenta con los kits gratuitos para detectar el Virus del Papiloma Humano en los centros de atención primaria. Desde el Hospital López Lima remarcan que el cáncer de cuello de útero puede desaparecer si se sostienen las políticas preventivas.
María Florencia Ranieri es Licenciada en Obstetricia y desde el Hospital Francisco López Lima brinda recomendaciones para prevenir el cáncer de cuello uterino. (Foto: gentileza)
María Florencia Ranieri es Licenciada en Obstetricia y desde el Hospital Francisco López Lima brinda recomendaciones para prevenir el cáncer de cuello uterino. (Foto: gentileza)

El cáncer de cuello de útero es una enfermedad que se puede erradicar por completo, pero esconde una trampa que la vuelve sumamente peligrosa. Las lesiones precancerosas y las etapas iniciales de esta afección no duelen, no sangran y no presentan ningún tipo de síntoma. Por este motivo, la única forma de frenar su avance a tiempo es a través de los controles periódicos en los consultorios.

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En este contexto, los Centros de Atención Primaria de la Salud (CAPS) de General Roca ya fueron provistos con los kits para el testeo de VPH (Virus del Papiloma Humano). Florencia Ranieri, licenciada en Obstetricia del Hospital Francisco López Lima, explicó que el impacto al que aspiran con esta distribución es la prevención y la reducción directa de los casos, garantizando el acceso gratuito en todos los barrios.

Si bien la cartera sanitaria no lanzó una campaña específica, la estrategia local apunta a sostener esta política pública en el tiempo y apuntalar la educación y el empoderamiento de los pacientes sobre sus derechos.

Una muestra de esta accesibilidad se da en el CAPS de Barrio Nuevo, que actualmente cuenta con atención obstétrica de lunes a viernes en los turnos de mañana y tarde, sumando además guardias durante los fines de semana. Esta franja horaria extendida resulta fundamental para dar respuesta a un gran número de vecinos que, por cuestiones laborales, no pueden acercarse a los centros de salud durante la semana.

Para despejar dudas frecuentes, la especialista detalló la diferencia entre los distintos estudios disponibles. El test se encarga de detectar la presencia del Virus del Papiloma Humano, que es el principal causante del cáncer de cuello uterino. Por su parte, el tradicional Papanicolaou (PAP) sirve para identificar los cambios que este virus ya produjo en las células, detectando las lesiones mucho antes de que se conviertan en un cuadro oncológico. Ambos métodos son altamente eficaces y detectan el riesgo con muchísimos años de anticipación, pero su aplicación depende de la edad, los antecedentes y los resultados previos de cada persona.

El circuito preventivo no termina en la consulta médica. Todos los testeos realizados en los centros locales se cargan en el Sistema de Información para el Tamizaje (Sitam). Esta plataforma es una herramienta informática centralizada que utiliza el Ministerio de Salud de la Nación, a través del Instituto Nacional del Cáncer, para registrar, gestionar y hacer un seguimiento estricto de los controles preventivos en toda la población.

Desde el hospital invitan a la comunidad a acercarse al centro de salud más cercano para recibir asistencia integral sobre salud sexual y reproductiva, sin importar el género o la etapa de la vida.

Como esquema general de prevención, los profesionales recuerdan que las personas de entre 11 y 20 años deben aplicarse la vacuna contra el VPH, la cual es gratuita y forma parte del Calendario Nacional. Luego, a partir de los 25 años, se puede solicitar el examen de PAP de forma anual, mientras que entre los 30 y los 65 años se recomienda acceder al test de VPH cada cinco años.

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