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04/06/2026

El gobierno nacional aprobó el RIGI para el gasoducto que conectará Vaca Muerta con el primer proyecto de GNL

Se conoció la última autorización pendiente para que comiencen las obras. Las empresas tendrán un marco de estabilidad legal y fiscal.

El ministro de Economía Luis Caputo anunció que el Comité Evaluador del Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI) aprobó el ingreso del gasoducto San Matías, la obra de infraestructura que alimentará al primer proyecto de exportación de Gas Natural Licuado (GNL) de escala comercial en la historia del país.

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La obra demandará una inversión de 1.300 millones de dólares y transportará 27 millones de metros cúbicos diarios de gas natural desde Neuquén hasta el Golfo San Matías, en la costa rionegrina. 
El proyecto habilitará, según el gobierno, exportaciones por 2.500 millones de dólares anuales.

La arteria que une la roca con el mar

El gasoducto San Matías es la pieza de infraestructura que faltaba para completar la cadena completa de exportación gasífera desde Vaca Muerta. Su construcción, de 471 kilómetros de extensión, partirá desde Tratayén, en Neuquén, y llegará hasta la costa del Golfo San Matías.
El ducto tendrá 36 pulgadas de diámetro y estará 100% dedicado a abastecer a las dos unidades flotantes de licuefacción que operarán frente a las costas rionegrinas.

La obra ya tiene constructora. 

El contrato fue adjudicado a una unión transitoria de empresas integrada por la constructora argentina Víctor Contreras y una firma italiana. La infraestructura también contempla una planta compresora con una potencia de 45.000 HP para asegurar el caudal necesario de cara a la exportación.

Buques que licúan gas en alta mar

El gasoducto es la infraestructura terrestre de un proyecto mayor: el de Southern Energy S.A. (SESA), el consorcio que lleva el gas de la roca al mundo. SESA está integrado por Pan American Energy (30%), YPF (25%), Pampa Energía (20%), Harbour Energy (15%) y Golar LNG (10%).

El mecanismo central del proyecto es la tecnología FLNG —siglas en inglés de Floating Liquefied Natural Gas—: plantas flotantes que reciben el gas por gasoducto, lo enfrían hasta convertirlo en líquido y lo cargan directamente en buques metaneros para la exportación.

El consorcio tomó la Decisión Final de Inversión para contratar un segundo buque de licuefacción, el FLNG MKII, que se sumará al primero, el Hilli Episeyo. Con ambas unidades, SESA proyecta producir 6 millones de toneladas anuales de GNL.

El primer buque comenzará a operar en septiembre de 2027 y el segundo en el segundo semestre de 2028.

Primer cliente asegurado: Alemania

El proyecto tiene demanda garantizada desde antes de que el gasoducto esté terminado. SESA ya tiene cerrado su primer contrato de venta: 2 millones de toneladas anuales durante 8 años con SEFE, la empresa estatal alemana de energía, en un acuerdo valuado en más de 7.000 millones de dólares. Ese contrato representa casi el 80% de la capacidad del primer buque.

El RIGI como paraguas legal 

El gasoducto San Matías es la segunda pieza del proyecto SESA en acceder al RIGI. El proyecto de licuefacción propiamente dicho —los buques— había recibido la aprobación bajo este régimen en julio de 2025, mediante la Resolución 559/2025, convirtiéndose en el primer emprendimiento de GNL de escala exportadora aprobado bajo este esquema.

El RIGI contempla incentivos como la reducción del impuesto a las ganancias, la exención del IVA para inversiones de capital, la eliminación de aranceles de importación y la ausencia de retenciones a las exportaciones, con 30 años de estabilidad regulatoria y fiscal.

Río Negro y un nuevo perfil productivo

El proyecto no es solo un negocio privado: implica una reconfiguración del perfil económico de Río Negro. El gobernador Alberto Weretilneck firmó en abril un acuerdo con SESA y San Matías Pipeline que fija el régimen fiscal y la estabilidad regulatoria para exportar el gas de Vaca Muerta al mundo desde las costas del Golfo San Matías. El convenio fue ratificado por la Legislatura provincial el 30 de abril con 41 votos a favor y 3 en contra.

Para la provincia, los beneficios económicos pactados incluyen 36 millones de dólares de aporte comunitario por única vez, 55 millones a lo largo de 20 años en concepto de canon, regalías y tasas de control ambiental, más un aporte contingente atado al precio internacional del GNL.

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