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RELACIONES

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23/05/2026

La historia de Rada Aristarán con su primer amor que terminó en una amistad inesperada

Fue el primer amor de Rada Aristarán y hoy son mejores amigos: quién es su ex

La vida de Agustín “Soy Rada” Aristarán tiene múltiples facetas que lo han llevado al éxito en la comedia, pero uno de sus capítulos más entrañables parece ir más allá de los escenarios. Antes de su actual romance con Fernanda Metilli, protagonizó una historia de amor memorable con Noelia Cobos, quien también forma parte de su historia personal y profesional como la madre de su hija Bianca, un pilar en su narración de vida.

Noelia Cobos, oriunda de La Plata, ha dejado una marca singular en el ámbito artístico al ser una violinista reconocida. Su destreza con el violín adorna diversos eventos y escenarios, y su talento le ha permitido crear una comunidad entusiasta en redes sociales. A pesar de su paso por el mundo digital, Cobos mantiene una vida más íntima que la de Rada, aunque su profesionalismo y arte no pasen desapercibidos en ningún ámbito.

La historia entre Aristarán y Cobos se remonta a la movida teatral de Villa Carlos Paz en el año 2005. Allí, sus caminos se cruzaron influenciados, según cuentan, por la intervención de Jorge Guinzburg, una figura de gran impacto en ese ecosistema artístico. A partir de este encuentro nació Bianca, quien no solo es el puente vital entre ambos, sino también una parte significativa del universo humorístico que construyó Rada. Durante los albores de su popularidad en redes sociales, Cobos apareció ocasionalmente, siempre demostrando una interacción natural, casi familiar.

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Con el tiempo, el lazo amoroso se transformó y aunque la relación de pareja inevitablemente llegó a su fin, Aristarán y Cobos demostraron, mediante el ejemplo, que la calidez familiar se puede mantener. Este proceso permitió acompañar a Bianca en su crecimiento sin que el eco de una separación resonara en el ámbito público. Para ambos, la cercanía y el trabajo colaborativo se convirtieron en ejes fundamentales, preservando siempre una relación basada en el respeto mutuo y la confianza.

Mientras tanto, Agustín Aristarán continuó su ascenso en el mundo del humor, siempre dejando una impronta personal donde lo emocional y profesional conviven armoniosamente. Por su parte, Cobos no se quedó atrás, y más allá de su dedicación al violín, se aventuró a explorar otras disciplinas, consolidándose como una verdadera artista integral.

En el presente, el vínculo que une a Noelia y Agustín sigue robusto, cimentado por la nostalgia y el cariño compartido. Cobos es mucho más que un recuerdo romántico de Rada; se ha convertido en una amiga y colaboradora cuya presencia en su vida no ha hecho más que solidificar una conexión única, demostrando que a veces las historias de amor pueden reinventarse sin desvanecerse completamente, transformándose en amistades profundas y perdurables.

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