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ECONOMÍA

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16/05/2026

Once países abandonaron la moneda estadounidense para transacciones comerciales

Se trata de una medida, que aunque por el momento acotada a los países que integran la CEI podría tener, de extenderse a más naciones, la capacidad de modificar de manera relevante el equilibrio económico global.

Desde hace varios años, el dominio del dólar estadounidense en las transacciones internacionales ha sido el estándar para muchos países. Sin embargo, recientemente, un grupo notable de países ha decidido trazar su propio rumbo económico al descontinuar el uso del dólar estadounidense para operaciones comerciales internacionales.

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Estos 11 países, pertenecientes a la Comunidad de Estados Independientes (CEI), han dado un paso audaz con la finalidad de fortalecer sus economías en un mundo cada vez más interconectado.

La razón principal de esta decisión radica en los cambios geopolíticos y las sanciones impuestas por Estados Unidos sobre Rusia en 2022. Estas sanciones hicieron evidente la vulnerabilidad asociada a la dependencia del dólar, lo que generó un cambio de postura en estos países para priorizar sus monedas locales. China, con su rápida ascensión económica, se perfila como una potencia que podría influir notablemente es este cambio.

En un contexto global donde el equilibrio del poder se redefine constantemente, los países de la CEI han decidido reducir las ataduras con la moneda estadounidense, y en su lugar, consolidar su soberanía monetaria.

Países como Armenia, Azerbaiyán, Bielorrusia, Kazajistán, Kirguistán, Moldavia, Rusia, Tayikistán, Turkmenistán, Uzbekistán y Ucrania, han manifestado públicamente que el cambio busca no solo reducir la influencia del dólar, sino también aumentar el valor intrínseco de sus monedas locales. Con la desdolarización, queda en evidencia la intención de mejorar la competitividad en los mercados internacionales y explorar nuevas rutas dentro del comercio mundial.

Varios analistas consideran que esta decisión tiene el potencial de transformar profundamente el panorama económico global. Si bien es cierto que, por el momento, la medida es pertinente solo para los países de la CEI, su éxito podría inspirar a otras naciones a seguir un camino similar. Esto eventualmente podría desafiar al dólar como la moneda de referencia mundial, proporcionando una estabilidad económica alternativa.

Paralelamente a esta situación de desdolarización, países como la Argentina hacen frente a sus obligaciones financieras con Estados Unidos. Recientemente, el Banco Central de la República Argentina reveló un pago de intereses al Departamento del Tesoro de dicho país por el monto de 17,7 millones de dólares, evidenciando cuán enredadas e influenciadas pueden estar algunas naciones por las potencias económicas mundiales.

Las operaciones entre Argentina y el Tesoro de Estados Unidos, que involucraron un swap monetario, subrayan la complejidad de desvincularse completamente del dólar. No obstante, representan la búsqueda de alternativas que podrían desbloquear nuevas capacidades fiscales para la economía argentina.

Este crisol de decisiones económicas refleja caminos divergentes en el contexto mundial hacia un futuro económico menos centralizado, donde cada nación busca maniobrar sus desafíos financieros protegida, en parte, del dominio del dólar.