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05/05/2026

Intervino la Justicia por violencia en un intento de desalojo que hizo la municipalidad

Hay una restricción contra un funcionario. Le habrían pegado y robado el celular a una vecina. La familia hace 28 años ocupa un lote al norte del Parque Industrial y hace 9 años tiene domicilio certificado y conexión al medidor de luz.
El conflicto por las tierras en la zona de hornos de ladrillo escaló a la Justicia tras denuncias por amenazas y un intento de desalojo. Foto: gentileza
El conflicto por las tierras en la zona de hornos de ladrillo escaló a la Justicia tras denuncias por amenazas y un intento de desalojo. Foto: gentileza

En la zona noreste de Roca, justo por arriba del Parque Industrial 1, se fue consolidando con los años un barrio en torno a los hornos de ladrillo. Algunos vecinos llevan casi 30 años en el lugar, y hace 9 años el municipio incluso les otorgó certificados con dirección formal para que pudieran gestionar medidores de luz.

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Pero desde hace tres meses la situación cambió: comenzó una puja con el Municipio que ya incluye escenas de violencia e intervención judicial, en medio de un intento de desalojo.

Walter Garrido, uno de los vecinos, vive allí con su hija y había comenzado a construir ante la posibilidad de acceder a la red de gas. Sin embargo, ante las intimaciones, contó que hace dos meses fue al Municipio, donde se reunió con Claudio Diazzi, director de Agrimensura y responsable del área de Tierras Fiscales.

La topadora municipal

Fui y me dijo que sacara todo, porque si no me iba a pasar la topadora”, relató Garrido, quien asegura que ocupa ese lote desde hace 28 años.

El vecino también describió un episodio reciente que, según indicó, escaló en violencia. “La semana pasada vino un móvil municipal. Una vecina nos avisa y se viene mi hija, porque yo estaba trabajando. En ese momento se presenta José María Soto, un empleado municipal, que venía mandado por Diazzi”, señaló.

Nos dice que tenemos que salir de acá, que ellos se iban a hacer cargo de las tierras. Mi hija estaba filmando con su celular, y dos mujeres que venían con Soto le pegan y le sacan el celular”, afirmó.

A partir de esos hechos, Garrido indicó que realizó tres presentaciones ante la Justicia y logró que un magistrado dicte una restricción de acercamiento (Ley 3040) para frenar las hostilidades.

La pedí porque mi hija siempre está sola acá y él viene de prepotente”, sostuvo. Y agregó: “No tiene por qué venir a meterse, menos cuando la Justicia todavía no resolvió, porque esto está en juicio”.

El vecino insistió en su postura: “Las tierras son nuestras, no se las vamos a dar a nadie”, y cerró con una crítica al proceso judicial: “La Justicia es lenta”.

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