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INFORME DE LA UNIVERSIDAD TORCUATO DI TELLA

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23/04/2026

Crisis económica: la confianza de los consumidores continúa bajando

La caída del ICC en abril se produce en un contexto de desaceleración económica heterogénea, menor poder adquisitivo y persistente incertidumbre sobre inflación, tasas y empleo.

En medio de un contexto económico inquietante, la Universidad Torcuato Di Tella difundió su más reciente informe, arrojando preocupantes cifras sobre el Índice de Confianza del Consumidor (ICC). Este informe ha cobrado relevancia debido a la profundidad de la caída exhibida en abril, señalando la brecha creciente entre las percepciones económicas de las diferentes regiones y estratos socioeconómicos del país.

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El ICC para abril registró 39,64 puntos, marcando un descenso del 5,68% respecto al mes anterior y una alarmante caída interanual del 10,12%. Esta significativa disminución ha vuelto a encender las alarmas sobre la efectividad del modelo económico implementado bajo la administración del presidente Javier Milei y su ministro de Economía, Luis Caputo.

A pesar de los intentos del gobierno por mantener un discurso optimista respecto a sus políticas, basadas en un ajuste severo y una inflación que persiste en un ciclo alcista por décimo mes consecutivo, el paisaje económico reflejado por el ICC ofrece una imagen distinta. La caída del ICC refleja no solo el deterioro del poder adquisitivo de los consumidores, sino también una contracción más amplia del entorno macroeconómico del país.

Las estadísticas desglosadas del informe indican que el subíndice referente a la compra de bienes duraderos, incluyendo electrodomésticos y vehículos, experimentó la caída más pronunciada, de un 9,51% en comparación mensual. Este índice descendió notablemente debido a la reducida disposición de los consumidores para invertir en bienes de larga duración en un clima de incertidumbre prolongado.

A nivel socioeconómico, el impacto del declive de la confianza muestra un contraste significativo entre los distintos estratos. Los hogares con menores ingresos fueron los más afectados, con una caída mensual del 12,60%, mucho más drástica que el moderado 1,80% sufrido por los hogares de mayores ingresos. Dichas disparidades continúan ahondando las desigualdades sociales y acentuando la polarización económica en el país.

Por otro lado, la geografía también jugó un rol determinante en esta caída de confianza. La disminución en el interior del país alcanzó un 10,57%, superando la baja observada en la Ciudad de Buenos Aires (6,69%) y el Gran Buenos Aires (1,53%). Sin embargo, el interior sigue ostentando un nivel general de confianza superior al del Gran Buenos Aires, destacando las divergencias regionales en la percepción del clima económico actual.

Este panorama subraya la serie de desafíos económicos enfrentados por los ciudadanos, más allá del presente inmediato, extendiéndose hacia expectativas futuras que también se ven nubladas. La ralentización económica no solo está afectando el día a día de las familias, sino que también moldea el pesimismo sobre la economía nacional en los próximos meses, complicando aún más el ya desafiante camino hacia una recuperación económica efectiva.