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14/04/2026

El PJ de Río Negro puso proa hacia el kirchnerismo y esperan el empuje de María Emilia Soria

Se hizo un encuentro en Cervantes donde una parte de la dirigencia reclamo más presencia territorial de la candidata. Desde Roca dicen que van a esperar a que pase el mundial para recorrer la provincia. Buscan aliados entre fuerzas del kichnerismo.

El peronismo de Río Negro volvió a mostrar sus fisuras en un encuentro convocado en la localidad de Cervantes. Lo que en las fotos oficiales se presentó como una búsqueda de unidad, puertas adentro funcionó como un termómetro de la ansiedad que recorre a la dirigencia: el reclamo para que la candidata a la gobernación, María Emilia Soria, baje “al territorio” y acelere los tiempos de una campaña que, para muchos, ya viene demorada.

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Lo que quedó claro es que el peronismo de la provincia puso proa hacia el kichnerismo, al destacar la dirigencia que la meta es ampliar el frente político con la incorporación de dirigentes de otros espacios, como Nuevo Encuentro, Frente Renovador, Kolina y Movimiento Evita.
Además, definieron como adversarios electorales tanto a Juntos Somos Río Negro como a los sectores libertarios.

El encuentro, encabezado por el exsenador Martín Doñate, el presidente del consejo partidario, Martín Soria, y el presidente del PJ, Sergio Hernández, dejó en evidencia una paradoja. Mientras el núcleo duro que responde a presiona por un lanzamiento inmediato, desde el "sorismo" la respuesta es el silencio o, en el mejor de los casos, una fecha lejana en el calendario: "Después del Mundial".

Esa dilación de la intendenta de Roca es el principal punto de fricción. Los dirigentes locales, que lidian a diario con las demandas de las unidades básicas, advierten que el armado electoral en cada municipio es hoy el punto más débil. "Hay que trabajar más en lo local que en lo mediático", sintetizó Albino Garrone, intendente de General Enrique Godoy, quien funcionó en la reunión como una voz crítica y equidistante de las dos grandes facciones.

Durante el debate en Cervantes, sobrevoló el fantasma de las divisiones de 2023. Garrone fue tajante al señalar que todavía quedan "heridas por cicatrizar" en las localidades y cuestionó la lógica verticalista que a veces impera en la conducción. El reclamo es claro: los dirigentes territoriales quieren ser tratados como pares y no como meros receptores de decisiones tomadas en despachos lejanos.

Para intentar canalizar la inquietud de la militancia, el PJ anunció la creación de una mesa de conducción política integrada por el propio Sergio Hernández, el vicepresidente del partido José Luis Berros, y los senadores Soria y Ana Marks. Este cuarteto tendrá la difícil tarea de "armar una agenda de recorridas" para empezar a mostrar presencia en una provincia que el peronismo siente que debe recuperar palmo a palmo.

La intendenta de Cervantes, Claudia Montanaro, fue la anfitriona del encuentro, y además se sumaron los intendentes Héctor Leineker (Conesa), Albino Garrone (Godoy), Silvia Penilla (Huergo), y los legisladores Luis Ivancich, Leandro García y Daniel Belloso, concejales y autoridades partidarias.