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10/04/2026

El mal que desgasta tus dientes: "El 90% de la población sufrió algún evento de bruxismo"

Informes recientes revelan que al menos un 25% de la población argentina padece esta condición sin saberlo. La odontóloga Mariela Andrades detalla cuáles son las señales corporales de alerta y los nuevos tratamientos eficaces.
A la tradicional placa que cuida los dientes que rechinan durante el sueño, se suman otras alternativas para aliviar esta condición. (Foto: Tania Domenicucci)
A la tradicional placa que cuida los dientes que rechinan durante el sueño, se suman otras alternativas para aliviar esta condición. (Foto: Tania Domenicucci)

Apretar la mandíbula o rechinar los dientes de forma involuntaria es una acción que, sostenida en el tiempo, excede lo anecdótico para convertirse en un problema de salud. Según relevamientos recientes, al menos un 25% de la población argentina padece esta condición sin ser consciente de ello.

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Para entender la magnitud del problema, la odontóloga Mariela Andrades explicó a ANRoca que el bruxismo "se puede considerar una condición crónica y un hábito parafuncional, es decir, es la actividad de un sistema que no tiene un propósito funcional o útil". La especialista detalló que se manifiesta como el apriete y rechinamiento inconsciente de los dientes, y estimó que gran parte de la población experimentará algún episodio a lo largo de su vida, afectando en mayor proporción a las mujeres.

Las causas son multifactoriales y abarcan desde alteraciones del sueño y problemas de maloclusión, hasta factores neurológicos y psiquiátricos. Sin embargo, el contexto actual juega un rol determinante. Situaciones excepcionales generaron una gran incertidumbre que elevó los niveles de estrés y ansiedad en la población general. A esto se suma el uso excesivo de pantallas.

"Vivimos en una época de mucha ansiedad y estrés", señaló Andrades, sumando un factor muy propio de estos tiempos: la tecnología. El uso excesivo de dispositivos móviles antes de dormir genera "una sobreestimulación para el sistema nervioso central", lo que altera el descanso y se traduce en una mayor tensión mandibular durante la noche.

Señales de alerta y consecuencias

Detectar el cuadro a tiempo permite evitar daños severos y dolores crónicos. Quienes duermen acompañados pueden ser advertidos por el ruido del rechinamiento. Andrades indicó que los pacientes deben prestar atención a síntomas matutinos como la hipersensibilidad dental, los dolores difusos y un desgaste visible que se manifiesta como "el aplanamiento de los dientes".

"También se pueden ver marcas en el borde de la lengua, porque al apretar también apretamos la lengua contra las piezas dentarias", advirtió la profesional, sumando a la lista la fatiga facial y la dificultad para realizar movimientos normales de apertura y cierre de la boca.

Detectados cualquiera de los síntomas de bruxismo, la consulta médica es indispensable para un diagnóstico adecuado y el tratamiento correspondiente, indica Andrades. (Foto: Tania Domenicucci. ANRoca)

 

La falta de diagnóstico desencadena un impacto negativo acumulativo: a nivel estructural, se pierde el esmalte y queda expuesta la dentina, una capa mucho más blanda. "El bruxismo no tratado puede provocar daños irreparables en la estructura dental y mandibular. Ya ahí se convertiría en un problema de salud funcional y no solo estético", alertó la odontóloga, mencionando además la aparición de dolores de cabeza intensos y tinnitus (zumbido en los oídos).

Botox, kinesiología y prevención

El objetivo principal de cualquier abordaje es reducir la fuerza del apriete, aliviar el dolor muscular y proteger la dentadura. Para quienes ya conviven con el problema, la medicina ofrece alternativas que complementan la clásica placa de descanso, que debe ser indicada y confeccionada a medida.

"La toxina botulínica (botox) es algo que se está implementando mucho porque es un tratamiento eficaz", destacó Andrades. Este método actúa relajando los músculos maseteros y temporales, con un efecto que se extiende entre tres y seis meses. 

La kinesiología y la fisioterapia también brindan un acompañamiento muy positivo al reducir las contracturas cervicales y faciales, mientras que la ortodoncia es el camino a seguir cuando el origen radica en una mala mordida. Se recomienda también la práctica de actividades orientadas a la relajación, como el yoga o la meditación, para controlar los niveles de estrés.

En el terreno de la prevención, la profesional hizo hincapié en la "higiene del sueño". Recomendó disminuir el brillo de las pantallas, evitar actividades físicas aeróbicas en los momentos previos a dormir y reducir el consumo de sustancias estimulantes como la cafeína, el alcohol y los azúcares varias horas antes del descanso.

El caso particular de los chicos, ¿también bruxan?

Si bien se asocia a la vida adulta, el bruxismo también se observa en la infancia, aunque por motivos diferentes. La odontóloga aclaró que en los niños "las causas son más de origen fisiológico".

Alrededor de los cinco años, las discrepancias naturales en el crecimiento de los maxilares generan la necesidad de lograr una mordida estable, por lo que el niño, de manera involuntaria, "hace una fricción para tratar de desgastar las cúspides y que las muelas estén más aplanadas" y permitir el correcto acomodamiento de la boca.

¿Te pasó tener dolores de cabeza, contracturas musculares, dolor de las mandíbulas y no saber por qué? Acercarte a un centro de salud ó profesional de odontología puede ser una posibilidad para disminuir ese malestar y mejorar la calidad de vida.

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