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MERCOSUR

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26/02/2026

El Senado aprobó el acuerdo Mercosur-Unión Europea

Esta ratificación parlamentaria da cumplimiento al compromiso internacional firmado el pasado 17 de enero de 2026 en la ciudad de Asunción, posicionándose como un avance fundamental en la estrategia de apertura y vinculación global del país.

El Senado de la Nación Argentina vivió una sesión histórica al ratificar el Acuerdo de Asociación entre el Mercosur y la Unión Europea, un pacto que toma forma luego de 26 años de intensa negociación. Con 69 votos favorables frente a 3 en contra, esta decisión marca un hito en la política exterior del país, que busca consolidar su presencia en el escenario internacional mediante la apertura económica y una robusta estrategia de vinculación global.

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El acuerdo fue firmado el 17 de enero de 2026 en Asunción y significó un arduo trabajo diplomático que finalmente culmina en su aprobación definitiva por parte del Senado argentino. No obstante, a pesar del amplio consenso obtenido en el Congreso, con un firme apoyo del bloque Justicialista que votó a favor del pacto, la celebración fue contenida. La Argentina pretendía ser la primera nación del Mercosur en ratificar el acuerdo, pero finalmente fue Uruguay quien se adelantó en esta competencia simbólica, afectando parcialmente la percepción del "triunfo diplomático".

En el plano económico, las expectativas son elevadas. El tratado propone la eliminación de aranceles para el 92% de los productos que el Mercosur exporta a la Unión Europea. Se prevé que las exportaciones argentinas hacia Europa podrían aumentar un 122% durante los próximos diez años. Esto configura un panorama prometedor para varios sectores estratégicos, como la energía y minería, áreas destinadas a recibir grandes inversiones con miras a proyectos de envergadura mundial. En la agroindustria, el acuerdo abre una puerta a uno de los mercados de consumo más exigentes del planeta, mientras que para la industria significa un impulso hacia la modernización y la competitividad internacional.

Además, el sentimiento de satisfacción, aunque moderado, fue evidente entre miembros del gobierno presentes en el recinto del Senado. El ministro del Interior, Diego Santilli, fue uno de los testigos atentos del evento, evidenciando el valor que le asigna la actual administración a este logro.

El tratado, además de su significativa incidencia económica, también tiene un trasfondo político relevante. Simboliza la capacidad del gobierno argentino para consolidar acuerdos internacionales integradores en un contexto global cada vez más desafiante. Ya no es simplemente un acuerdo comercial, sino una declaración de intenciones sobre el rol que Argentina desea desempeñar en la escena global.