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PRECIOS ALTOS

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17/02/2026

Crisis en el consumo de carne: los precios le ganan a la inflación y anticipan un sacudón del 15%

El consumo de carne vacuna en la Argentina atraviesa un momento crítico, fuertemente golpeado por una escalada de valores que no le da tregua al bolsillo.

El panorama del consumo de carne en Argentina se ha convertido en una creciente preocupación en los últimos meses, revelando un escenario complejo para consumidores y productores. La venta de carne vacuna cayó un 13% interanual, alcanzando un punto crítico que no se había experimentado en dos décadas. Este descenso ocurre en un contexto de escalada de precios que parece no dar tregua, y que a su vez está creando estragos en los presupuestos familiares.

En el análisis presentado por la Cámara de la Industria y Comercio de Carnes y Derivados de la República Argentina (CICCRA), el consumo de carne per cápita se sitúa en 47,9 kilos por año, constituyendo el nivel más bajo en veinte años. A pesar de este decrecimiento, Argentina sigue posicionado entre los líderes mundiales en consumo de carne, un dato que contrasta con la actual realidad económica del país.

Las razones detrás de esta caída se atribuyen a fenómenos climáticos adversos experimentados en los últimos cinco años, como las sequías agudas seguidas de fuertes inundaciones, lo que derivó en la anticipada venta de ganado, generando una notable reducción en el stock ganadero y afectando la producción de terneros.

En cuanto a los precios, el sector ganadero se encuentra atrapado en una espiral ascendente, ya que los recientes acontecimientos han llevado a un aumento del 70,8% anual en el área del Gran Buenos Aires. Los frenos en la demanda no han surtido efecto alguno para detener dicho aumento; al contrario, los alimentos básicos se encarecieron más del doble de la inflación general.

El futuro a corto plazo se vislumbra incierto para los consumidores. Expertos anticipan que la carne bovina podría experimentar un endurecimiento de precios en torno al 10% o 15% en los meses venideros, una advertencia que se basa en la drástica disminución de la oferta de faena en el mercado interno. Por más contradictorio que parezca, mientras la orientación hacia ladesmanes forrajeros mejora, los productores sostienen los mejores precios al retener temporalmente a los toros para maximizar su crecimiento.