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CRISIS EN LA REALEZA

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16/02/2026

El Rey Carlos III del Reino Unido "podría tener que abdicar" por el caso Jeffrey Epstein

El escándalo vinculado a la red de Jeffrey Epstein continúa provocando sismos en las esferas más altas del poder global.

El Reino Unido enfrenta una de las crisis más significativas en su monarquía contemporánea a raíz del escándalo de Jeffrey Epstein, que sigue resonando en las altas esferas del poder global. Recientemente, el historiador británico Andrew Lownie sugirió en una entrevista que el rey Carlos III podría encontrarse presionado a considerar la abdicación. Este pronunciamiento ha causado revuelo en el ámbito internacional, en medio de un creciente escrutinio sobre los supuestos nexos del hermano del monarca, el expríncipe Andrés Mountbatten-Windsor, con la red de Epstein.

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El monarca ha enfrentado un creciente debate interno, ya que la situación legal y moral de su hermano Andrés se ha complicado debido a conexiones no solo con Epstein, sino con otras actividades delictivas graves como la trata de menores. Durante una entrevista con el diario La Nación, Lownie habló sobre un posible futuro exilio de Andrés, aludiendo a la existencia de contactos en el mundo árabe que podrían facilitarle una salida discreta, aunque el exmonarca podría seguir estando bajo la lupa de la justicia británica.

Mientras tanto, el Palacio de Buckingham ha emitido un comunicado contundente, subrayando su apertura a las investigaciones judiciales en curso y su disposición a colaborar con las autoridades policiales. Gran parte de la atención mediática sigue centrada en desentrañar los detalles detrás del telón, un esfuerzo por señalar la diferencia entre las acciones individuales de Andrés y la institución monárquica que representa Carlos III.

Ante situaciones similares en otras monarquías europeas, el Reino Unido se esfuerza por mantener la integridad de su corona. El 17 de octubre de 2025 marcó un punto de inflexión para el exduque de York, cuando se confirmó la retirada de todos sus títulos y honores. Esta medida forma parte de una serie de estrategias para restaurar la confianza pública y reafirmar el compromiso con la justicia mostrado por el rey Carlos. Los príncipes de Gales, William y Kate Middleton, han respaldado este enfoque abiertamente, al compartir su inquietud ante la situación revelada.

En un esfuerzo por demostrar responsabilidad, el rey Carlos III, consciente de las exigencias democráticas que sobrellevan las monarquías modernas, ha reiterado que ninguna persona se encuentra por encima de la ley, incluyéndose a la propia familia real.