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13/02/2026

Del río al mundo: Daira Marín, la nadadora de Roca que desafía límites y enseña a cruzarlos

Creó “Vivo Río”, una escuela de nado en aguas abiertas que hoy reúne a unas 50 personas entre el canal y el río. Mientras se prepara para competir en el Mundial de Natación en Aguas Frías en Finlandia, la nadadora roquense sostiene un proyecto que va más allá del alto rendimiento
“Vivo Río”, la escuela de nado que impulsa Daira Marín, entrena en entornos naturales del canal y el río, con foco en seguridad, técnica y vínculo con el agua. Foto: Tania Domenicucci-ANR
“Vivo Río”, la escuela de nado que impulsa Daira Marín, entrena en entornos naturales del canal y el río, con foco en seguridad, técnica y vínculo con el agua. Foto: Tania Domenicucci-ANR

Por Camila Guzmán y Candela Rossi Bustafán

Desde hace cuatro años, Daira Marín convirtió el río y el canal en su lugar de trabajo cotidiano. Lo que empezó como entrenamientos en soledad, hoy es “Vivo Río”, una escuela de nado en aguas abiertas que reúne a unas 50 personas, entre quienes se animan a dar las primeras brazadas y quienes se preparan para travesías largas. En paralelo, la nadadora roquense viene de recorrer escenarios extremos del circuito internacional y en los próximos días viajará a Finlandia para competir en un campeonato mundial de aguas frías.

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Aunque hoy su nombre está asociado a desafíos de larga distancia y agua helada, la relación de Daira con el agua empezó mucho antes. Tiene 31 años y desde los 15 nada en ríos, canales y piletas. Durante años se preparó casi en soledad para ultramaratones —carreras que superan los 15 kilómetros— con dobles turnos de entrenamiento y largas jornadas en el canal cuando la pileta no alcanzaba para sumar los metros que exigía la preparación.

Entre el canal y el río, Daira Marín construyó una escuela que prioriza el aprendizaje en aguas abiertas y el cuidado del entorno. Foto: Tania Domenicucci-ANR
Entre el canal y el río, Daira Marín construyó una escuela que prioriza el aprendizaje en aguas abiertas y el cuidado del entorno. Foto: Tania Domenicucci-ANR

 

La pandemia marcó un punto de inflexión. Con menos posibilidades de entrenar en espacios cerrados, el río se volvió su escenario principal. En ese proceso, también se acercó a actividades de concientización ambiental y empezó a invitar a otras personas a nadar. “Ahí me di cuenta de que no todos quieren competir: muchos quieren aprender a nadar en aguas abiertas, perder el miedo, sentirse seguros en el río o el canal”, contó en una entrevista con ANR.

Ese fue el germen de “Vivo Río”. Daira es instructora, guardavidas y entrenadora, y armó grupos con distintos niveles: desde personas que no saben nadar o llegan con miedo al agua, hasta quienes entrenan para carreras, travesías de varios kilómetros o desafíos personales. La seguridad es el primer eje: vivir cerca del río y del canal vuelve clave aprender a moverse en entornos naturales, leer corrientes y reconocer riesgos.

El canal principal es uno de los espacios donde se realizan las prácticas de “Vivo Río”, una escuela que articula deporte, naturaleza y comunidad. Foto: Tania Domenicucci-ANR
El canal principal es uno de los espacios donde se realizan las prácticas de “Vivo Río”, una escuela que articula deporte, naturaleza y comunidad. Foto: Tania Domenicucci-ANR

 

La propuesta no es solo deportiva. En cada salida al agua, el cuidado del entorno es parte del aprendizaje. “Cuando uno se siente parte del medio, lo cuida”, repite. Esa filosofía atraviesa al grupo: reciclar, no dejar residuos y entender que nadar en la naturaleza implica responsabilidad compartida.

En paralelo al trabajo cotidiano en el río, Daira viene recorriendo escenarios de competencia en distintos puntos del mundo. Compitió durante años en ultramaratones del circuito internacional y, en los últimos tiempos, se volcó con fuerza a las aguas frías, una disciplina que exige preparación física y mental específica. “El frío no es solo mental: el cuerpo lo siente, los dedos se entumecen, la respiración cambia. Se entrena para eso”, explica.

Ese camino la llevó a clasificarse para el Campeonato Mundial de Natación en Aguas Frías (invierno), que se celebrará del 2 al 8 de marzo de 2026 en Oulu, Finlandia. La competencia reúne a nadadores de distintos países para enfrentar condiciones de hielo y agua fría en el norte de Europa. El viaje, sin embargo, implica un esfuerzo económico grande. Por eso, su grupo organizó una cena solidaria en el Casino del Río para ayudarla a recaudar fondos: las entradas ya se agotaron. “Si no fuera por el empuje del grupo, yo sola no podría”, reconoce.

Para Daira, enseñar es tan importante como competir. Le importa el proceso: ver cómo alguien que llega con miedo al agua, de a poco se anima, mejora la técnica y gana confianza. “Transmitir seguridad y buena técnica en el agua cambia la relación de una persona con el río”, dice. No viene de una familia deportista, pero sí de un entorno atravesado por la escucha y la salud: sus padres son psicólogos, y reconoce que eso influyó en la forma de acompañar a quienes entrenan con ella.

El canal principal es uno de los espacios donde se realizan las prácticas de “Vivo Río”, una escuela que articula deporte, naturaleza y comunidad. Foto: Tania Domenicucci-ANR. Foto: Tania Domenicucci-ANR
El canal principal es uno de los espacios donde se realizan las prácticas de “Vivo Río”, una escuela que articula deporte, naturaleza y comunidad. Foto: Tania Domenicucci-ANR. Foto: Tania Domenicucci-ANR

 

Hoy, entre el río, el canal y los viajes, Daira Marín sigue empujando sus propios límites. Pero, sobre todo, construye un espacio para que otras personas se animen a cruzar los suyos: nadar, confiar en el cuerpo, leer el agua y entender que el desafío no siempre es llegar primero, sino animarse a entrar.

Contacto:
Para sumarse a “Vivo Río” o conocer más sobre las actividades, se puede buscar en Instagram @vivorio_nademos o a Daira en @dairaeluney.

Daira Marín recorrió en más de 10 horas a nado 70 kilómetros, unió Itatí con Corrientes. Foto: Argentina.gob.ar
Daira Marín recorrió en más de 10 horas a nado 70 kilómetros, unió Itatí con Corrientes. Foto: Argentina.gob.ar

 

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