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CONTROVERSIA

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05/02/2026

Trump negó haber ido "a la infecta isla de Epstein" y aseguró que iniciará acciones legales

El presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, reiteró este lunes que nunca asistió "a la infecta isla de Epstein" en el Caribe.

En un movimiento que ha generado gran repercusión en la política internacional, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, se encuentra una vez más en el centro de una controversia tras la publicación de miles de correos electrónicos relacionados con Jeffrey Epstein. Estas comunicaciones, liberadas por el Departamento de Justicia, incluyen menciones al actual mandatario, generando revuelo en varios sectores.

El lunes, en su red social Truth Social, Donald Trump tomó una fuerte postura para distanciarse de las acusaciones. En un mensaje contundente, Trump afirmaba no solo su desconocimiento sobre las actividades en la conocida isla de Epstein, sino también reiteraba la falta de una relación amistosa con el difunto financiero. El presidente norteamericano fue tajante al afirmar que jamás visitó dicho lugar, famoso por tener vínculos con escándalos de tráfico de personas y abuso infantil.

La respuesta del mandatario también se dirigió hacia Michael Wolff, periodista y autor conocido por sus críticas hacia la administración de Trump, a quien acusa de conspirar junto a Epstein con el fin de dañar su reputación y su mandato. Con un lenguaje sin miramientos, Trump calificó a Wolff de "autor canalla", enfatizando la constante batalla entre su administración y partes de la izquierda política en Estados Unidos.

La liberación de estos correos no solo ha afectado a Trump, también han destapado una serie de relaciones con figuras notables como el magnate tecnológico Bill Gates y la exduquesa de York, Sarah Ferguson. Estas revelaciones, que incluyen fotos y videos almacenados en los archivos de Epstein, han suscitado la indignación pública y han generado un nuevo impulso para quienes exigen justicia por las víctimas vulneradas.

Uno de los principales puntos de crítica hacia la liberación de estos archivos ha sido la aparente falta de medidas adecuadas para proteger la identidad de las víctimas mencionadas. La divulgación de imágenes explícitas, muchas de las cuales podrían incluir menores, ha encendido el debate sobre el rol del gobierno en la protección de información sensible. Ann Farmer, una de las denunciantes, no tardó en expresar su frustración, lamentando la exposición no autorizada de las víctimas, lo cual considera un paso atrás en la búsqueda de justicia.

Ante la presión del Congreso y la Ley de Transparencia de Archivos Epstein, el DOJ se vio obligado a publicar miles de documentos y correos electrónicos. Sin embargo, este esfuerzo ha sido olímpicamente criticado por la inconsistencia en la censura de los involucrados. Mientras que algunos nombres están meticulosamente protegidos, otros aparecen claramente, evidenciando un trabajo de edición dispar que ha sido objeto de controversia.

Trump, por su parte, desdeña estas revelaciones como un nuevo ataque partidista orquestado contra su administración, y ha prometido llevar adelante demandas legales para limpiar su nombre.