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05/02/2026

Se agrava la salud de Jair Bolsonaro en la cárcel

Los abogados del líder ultraderechista solicitaron un informe médico urgente.

La salud del exmandatario brasileño, Jair Bolsonaro, actualmente encarcelado tras ser condenado por su implicación en tramar un golpe de estado, ha generado alarmas entre sus abogados y partidarios. La defensa del líder ultraderechista, que gobernó Brasil entre 2019 y 2022, ha descrito su estado de salud como "frágil", destacando que ha empeorado notablemente en los últimos días. Episodios de vómitos y acentuadas crisis de hipo se han manifestado, alertando a quienes le rodean sobre la gravedad de su situación.

Este deterioro en su salud ha llevado a sus abogados a hacer un llamado urgente a la Corte Suprema brasileña. Ellos solicitan que notifique a la Policía Federal para que entregue "con la máxima urgencia" el informe médico elaborado el pasado 20 de enero. Dicho documento es clave para fortalecer su pedido de cambio de régimen carcelario a uno de prisión domiciliaria, apelando a razones "humanitarias". Esta solicitud no solo está respaldada por diagnósticos médicos, sino también por el historial reciente de hospitalización del exlíder.

La historia de salud de Bolsonaro no es simple. Desde que comenzó su cumplimiento de condena a finales de noviembre, en instalaciones de la Policía Federal y más tarde en un complejo penitenciario en Brasilia, la salud del expresidente ha sido un tema constante de preocupación. El pasado, marcado por un ataque físico en la campaña de 2018, dejó secuelas que, según su entorno, continúan afectando su bienestar y son fundamentales para los episodios de hipo y mareos que a menudo presenta.

Durante la última semana de 2025, Bolsonaro fue internado nuevamente para someterse a varias operaciones. La más importante de estas intervenciones fue una para corregir una hernia inguinal bilateral. Simultáneamente, se llevaron a cabo otras cirugías menores con el objetivo de bloquear los nervios del diafragma, intentando mitigar sus recurrentes crisis de hipo.

En medio de este panorama, el ejercicio de presionar para un cambio en su régimen penitenciario sigue sin dar frutos. Hasta ahora, el juez del Supremo Tribunal, Alexandre de Moraes, ha negado varias solicitudes para que Bolsonaro cumpla su pena en arresto domiciliario. Este rechazo persiste a pesar de que las condiciones del expresidente parecen demandar una consideración más profunda sobre su contexto médico.

El futuro de Jair Bolsonaro, en términos judiciales y de salud, guarda muchas derivaciones. Desde sus acusaciones legales hasta sus complicaciones físicas, el expresidente se encuentra en el centro de múltiples debates sobre justicia, humanitarismo y política en Brasil. Mientras tanto, la atención continuará en su evolución física y en las decisiones futuras que puedan tomar los tribunales respecto a su situación carcelaria.